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jueves, 10 de marzo de 2011

La Ultima Fantasía: Parte 4

Ecos de pisadas retumban en las cercanías del tercer piso del castillo anunciando la próxima llegada de los guerreros, cual profundos latidos el ruido se extiende rítmicamente desde una larga extensión de escaleras hacia los pisos superiores rompiendo con el silencio y la ausencia del lugar. Pese a la rehuida de la luz por la inminente llegada de la noche, débiles sobre la pared aun se proyectan las sombras de cinco soldados corriendo velozmente liderados por un joven militar de vestimenta particular, luce una elegante investidura la cual acompaña con sus calidos ojos avellana tapados entre despeinados cabellos oscuros, su brazo debajo de la fina ropa color añil no para de frotar su el pecho; a simple vista presenta indicios de agotamiento ante la forzada marcha. Teniente Alexteir Grims es el nombre del caballero, hombre justo entre los justos quien ha formado una gran carrera militar pese a su corta edad llegando a ser el capitán mas joven del Reino.

“Uno de los primeros en su generación, sus palabras solo hablan verdades y su sentido de lealtad se encuentra fundido en cada una de sus dediciones. Pese a eso, se le ha encontrado un ápice de debilidad e indecisión cuando en las prácticas se entrecruza el objetivo de la misión y la vida de sus compañeros. No se lo recomienda para altos cargos” Esa fue la evaluación de sus facultades tras su egreso de la academia, este reporte delimito rotundamente su avance en las grandes filas de la armada estancándolo en Teniente pero, pese a los malos ojos con que lo ven los oficiales superiores, posee una excelente reputación entre los soldados y los ciudadanos de Therenea gracias a su esfuerzo y las campañas exitosas junto a su superior y amigo el Capitán Lucian Ighnate.

Es extraño como el destino cambia con el mas débil soplar de la brisa; hasta hace unas horas solo pensaba en la ceremonia donde se reconocería los meritos de su amigo para ascenderlo finalmente a Capitán, pero algo salio mal y ahora se encuentra liderando una misión de suprema importancia: “Recobrar los cristales a cualquier precio” así fueron las palabras de su majestad segundos después que el consejero comenzó a escapar luego de engañar a todos por completo, éste había guardado hasta último momento sus verdaderas intenciones y tomando súbitamente los cristales para si comenzó a elevarse por medios mágicos escapando hacia los pisos contiguos. La mente de Alex parecia trabajar a mas velocidad que su pies hundiéndolo en un remolino de ideas

-“Maldición, hace ya un largo tiempo que no paramos de avanzar, piernas comienzan a entumecerse y ni rastros de Balthasar; a todo esto siento que algo anda realmente mal con este lugarMurmuró para sí el Teniente al tiempo que recorría con su mirada el entorno.

La situación se desarrolla sobre unas anchas escaleras color marrón que suben de manera oblicua hasta terminar en un descanso donde nacen nuevamente hacia la izquierda, sobre el segundo descanso se hallaba un gran ventanal cubierto de vidrios adornados estos apenas dejaban pasar un pequeño has de luz los cuales recaían sobre el rostro cansado de sus compañeros marcando claramente la fatiga que parecía aun mayor a la de su líder. Los soldados vestían pesadas armaduras y yelmos cerrados los cuales les causaban una gran desventaja comparado con su Teniente quien se movía mas ágilmente avanzando de a dos escalones (recordemos que había asistido a la ceremonia solo como invitado vistiendo sus ropajes mas elegantes por eso su equipo se reducía solamente a una espada corta que le había cedido un soldado en el camino). Igualmente Alex notaba algo en entre sus inferiores, sus miradas mostraban algo más que cansancio, se podía palpar una leve incertidumbre en ellos la cual crecía desde una leve duda hasta una mayor inquietud. Había algo extraño en el aire el cual se volvía mas denso medida que subían, podrían jurar que a medida que subían una leve oscuridad comenzaba a envolverlos y presionarles el cuerpo drenando poco a poco sus fuerzas mientras el aire se volvía cada vez mas esquivo.

Con un gesto con su brazo, el Teniente indico a los soldados que se detuvieran formándose en filas de dos detrás de él. Se encontraban a pocos peldaños del tercer piso y teniendo en cuenta el sigilo con el que avanzaba su enemigo era menester moverse con cautela, con paso suave pero ligero subieron hasta el ultimo escalón dejando escuchar solo su agitada respiración; la situación crecía en peligro al no encontrar rastros alguno del consejero hasta ahora, la persecución los había llevado hasta una puerta cerrada que los mantenía separados de la habitación real. Tras una leve indicación dos de los soldados se pusieron a los lados de la puerta mientras Alex con fuerza y decisión derribaba la puerta de una patada.

Atento y con un gesto firme, el joven Teniente ingreso con su arma en mano esperando escuchar un sonido, estaba seguro o sentiría el chirrido de alguna puerta cerrarse indicando que la persecución se volvía un juego de “busca/encuentra” o llegaría a sus oídos las ultimas palabras de una rima mágica, en ese caso solo la piedad de la diosa lo salvaría pero pese a su desesperanzado pronóstico nada sucedió, llevándolo a que segundos después ,ante tal incomprensible silencio, comunicarle a sus subordinados que el camino era seguro, Ninguno podía asegurar esa última parte pero creían realmente en el sentido del deber y en la lealtad que los unía, eso era lo primero que aprendía un soldado de la armada en la academia “Nunca olvides tu misión, ni a quien le eres fiel”; frase confusa en un principio la cual cobraba un valor diferente en el corazón de cada militar y superior a cargo, con el Teniente Grims significaba “Da tu vida por lo que creas correcto y protege a tus camaradas”.

Recuperando de apoco el aire mientras se mantenían atento a las indicaciones de su superior, la pequeña unidad ahora se encontraba en un angosto pasillo lujosamente adornado que unía las alcobas de la familia real con los pisos inferiores del castillo. Aquí no había mucho donde esconderse, solo dos habitaciones se encontraban en este piso: La del rey y reina y la del difunto príncipe. Con la decisión finalmente tomada índico a 3 soldados que ingrese en la habitación del monarca mientras él y dos mas se adentrarían a la del príncipe, a la cuenta de 3 entraron cada uno a la alcoba mencionada.

Era realmente extraño, tanto que congelo la mente del teniente por unos segundos incapacitándolo de tomar acción alguna, esa amplia pieza que en un principio pertenecía al joven príncipe, la cual se había mantenido intacta ante el dolor de su perdida se encontraba completamente revuelta; claramente alguien estuvo buscando algo allí pero “que” era la pregunta. Luego de comprobar que nadie se encontraba en ella, Alexteir corrió por el pasillo hasta la habitación contigua para recibir el informe de lo sucedido allí cuando vio con total sorpresa a un soldado salir despedido con una fuerza impresionante terminando estampado contra una pared; un ultimo suspiro indico que el combate para él había terminado. Forzándose a reaccionar rápidamente Alex corrió hasta la alcoba real solo para escuchar los gritos de dolor de sus subordinados, uno yacía en el piso con una mueca de dolor en su cara del cual parecía esparce una densa nube oscura mientras el otro se desangraba luego de recibir el ataque de una lanza negra que se había clavado ese espacio desprotegido entre el yelmo y la armadura; con velocidad Alex se abalanzo en la habitación esperando ver a su enemigo pero solo encontró a sus camaradas, con un ojo sobre ellos y otro en el ambiente se acerco para comprobar el estado de cada uno: Muertos ambos, con odio y culpa grito:

-“¡Maldito cobarde, muéstrate ante mi para que pueda terminar contigo!” pero su orden no parecía ser escuchada por nadie continuando repitiéndose en la habitación, ante tanto odio e impotencia no paro de gritar el nombre de su enemigo aun mas fuerte sabiendo que iba a aparecer en algún momento, mientras tanto los segundos seguían pasaron. Alex furioso pero atento esperaba una respuesta, hasta que finalmente la obtuvo

-“¡Jajaja no lo creo, te haré tragar esas palabras pequeña imitación de militar!”

La voz parecía provenir de arriba pero al sorprendido caballero le fallaron los reflejos traicionándolo a ultimo momento alejándolo solo un paso de su posición recibió un ataque mágico que termino empujándolo con una fuerza terrible contra la pared, aplastando su cuerpo sin piedad. El teniente no podía hablar ante la presión que recibía su torso, limitándose escupir sangre mientras sentía sus huesos quebrarse uno a uno. Concentrando toda su determinación en tratar de moverse luchó en vano, por mas fuerza que reuniera no podía vencer el efecto del hechizo; mientras tanto el consejero con una horrible mueca de placer en su boca descendía suavemente hasta llegar al suelo, en sus brazo llevaba firme un oscuro y pesado libro el cual emitía un fulgor violáceo por el efecto de la magia mientras que debajo de su ropaje largo se oía un agudo chirrido proveniente del roce de los cristales.

Impotente e indefenso Alex no pudo mas que gritar y maldecir, Balthasar con expresión de victoria absoluta avanzaba hacia él con paso lento, su boca se movía de manera extraña pronunciando silabas inentendibles para el teniente quien no era adepto en las artes mágicas, poco a poco los músculos del cautivo comenzaron a entumecerse mientras sentía sobre él caer el peso las palabras del mago que lo atrapaban en una telaraña cerrándose sobre su cuerpo; sus sentidos comenzaban a fallar, envenenado por las palabras no podía mas que dejarse caer

- “Cierra tus ojos, el fin ha llegado”

El mundo giro alrededor y se perdió en un remolino de colores


Durante los años que Alexteir estuvo al servicio del imperio luchó gran cantidad de batallas y campañas pero, victoria o derrota, luego de estas siempre venia un tiempo de descanso mientras los estrategas planeaban sus siguientes pasos. Durante esta etapa los guerreros que no se encontraban heridos o pedían una licencia servían en el castillo junto con sus camaradas, así como en todo tiempo “de paz” aquellos que arriesgaban sus vidas por una nación se dejaban llevar por la tranquilidad y alegría que suponía volver al hogar y vivir a pleno. Sin demasiado que hacer los militares se las pasaban en las barracas entrenando y compartiendo sus vivencias cuando no tocaba hacer ninguna guardia.

Gracias a esto Alex llego a conocer cada uno de los secretos detrás del Imperio de Therenea, como si por casualidad se le fueron revelando uno a uno pero esto no sucedió de golpe, así como la luciérnaga deja un pequeño rastro luminoso tras su vuelo Alex podía ver esos pequeños rastros efímeros y reconstruir los hechos, causa de más problemas que facilidades, Este don despertó de pequeño y tuvo que aceptarlo pese a sus intentos de olvidarlo en más de un evento desafortunado; volviendo a sus conocimientos sobre los delgados hilos que sostenían el imperio, luego de entrelazar varios hechos y eventos había llegado a la conjetura que el consejero Balthasar Remoy no solo era una de las piedras angulares detrás de cada decisión en Therenea sino el que el Emperador Maximus nunca revelaba un veredicto sin almenos hablar a solas con el antiguo consejero.

De origen completamente desconocido, entre los rumores más fuertes se decía que ni siquiera su nombre era verdadero sin más decir que ni siquiera era oriundo de Therenea. El color de su piel y sus ojos negros y vivaces pertenecían seguramente a alguna región del Sur mientras que sus palabras y el acento lo situaban más al Norte; contradictorio como él mismo sus orígenes en la corte lo sitúan en principio junto al padre del actual Emperador como un cortesano más a su servicio. Algunos decían que era el último de su etnia mientras que otros lo describían como “un sucio mestizo”, pese al misterio que giraba alrededor de él y los prejuicios que generaba su persona al poco tiempo llego al cargo por el cual se lo reconoce , el cual incontables nobles buscaron por largo tiempo y fallaron. El Teniente Grims invirtió parte de un verano en tratar de desmarañar ese intrincado hilo de mentiras el cual rodeaba la imagen de Balthasar ya que consideraba una figura digna de ser tenida en cuenta, pero solo pudo encontrar una verdad:

“Balthasar Remoy estaba obsesionado con la magia, pero no poseía ninguna cualidad en ella”

viernes, 31 de diciembre de 2010

La Ultima Fantasía: Parte 3

Zanizabar furioso y desconcertado no podía más que observar y maldecir desde lo alto en su trono, débil e impotente, el emperador de Therenea era solo un triste espectador mas del caos desatado, la corona sobre su cabeza saltaba graciosamente hasta parecer escapar de él en cada sobresalto y berrinche, sus súbditos confundidos corrían de un lado a otro tratando de cumplir las numerosas y enmarañadas exigencias del soberano que, en su desesperación, se contradecía en cada nueva orden. A pocos metros en la otra esquina del salón soldados trataban de contener en vano la estampida de los desafortunados espectadores, quienes horas antes habían llegado con espíritu de festejo a la ceremonia ahora se encontraban corriendo en pánico hacia las grandes puertas. Era un hecho que la fortaleza invicta del imperio, símbolo del orden y la disciplina, yacía débil por dentro, desmoronándose cual castillo de naipes.
Pese al descontrol de la desesperanzada postal unos pocos aun seguían dentro o se dirigían hacia allí por decisión propia para cambiar la situación, ellos serán quienes para bien o para mal tomaran importante protagonismo en los futuros escenarios:

*Sobre los pisos superiores una pequeña unidad elite de soldados, liderados por el joven Teniente Alexteir Grims, subían entre corridas escalera tras escalera a toda prisa en orden de impedir la huida de Balthasar junto con los cristales, dispuestos a todo por ello eran conciente que por nada en el mundo debían fallar el encargo
*Mientras tanto en el gran salón la multitud se abalanzaba entre gritos y corridas hacia la salida destruyendo todo a su paso mientras una misteriosa dama encapuchada comenzaba adentrarse al castillo, sorteando difícilmente el gentío, pero intenta en vano avanzar dentro; de momento no podrá encontrar su recompensa alli.
*Desde el ocaso una pequeña mancha en el cielo comienza a acercarse al territorio en cuestión con gran prisa, mas allá del brillo encandilante del sol parece vislumbrarse un gran buque aéreo que se adentra en el espacio aéreo del imperio a toda prisa rumbo a la fortaleza de Therenea
*Ahora volviendo al castillo, una feroz batalla estaba por desarrollarse en una sala próxima, los protagonistas eran el ya conocido Capitán Lucian Ighnate contra su avatar oscuro “Espada carmesí”, el escenario era la galería que une los jardines con el trono; sobre este encuentro nos centraremos hoy

Sin pensarlo demasiado ante el riesgo de combatir cerca de la sala real y herir a algún inocente el valeroso caballero había logrado empujar a su enemigo llevándolo hacia un nuevo recinto. La antecámara que actualmente los albergaba no era más que un pasillo extenso, elegante pero angosto, adornado con jarrones caros y baldosas del más fino mármol los cuales brindan una inconfundible categoría real, la función principal de esa sala era facilitar el pasaje del emperador desde su descanso hacia el patio por ende poca gente se acercaba allí; sin duda podrían pelear tranquilos sin ser molestados con el único riesgo de perdidas materiales. Ya recobrando el espíritu de lucha y sin mas distracciones ambos guerreros esgrimieron sus armas nuevamente en posición de defensa; el martillo de guerra se alzaba alto sobre la cabeza de Lucian sosteniéndolo con la diestra mientras su escudo se mantenía con firmeza en la izquierda protegiendo el pecho, al otro lado de la habitación el filo de “Osguiliat”, en manos de “La espada carmesí de Therenea”, lo apuntaba amenazante, erguida recta contra su enemigo, forjaba una promesa de muerte. Pese a la tensión en el aire, la cual por cierto era casi palpable, ambos se observaron en silencio por unos segundos como si el verdadero combate se librara antes en sus mentes

Rompiendo el silencio el paladín grito:
- “¡Ahora sin nadie alrededor no tendré que contenerme, prepárate”! esgrimiendo su mazo con fuerza se abalanzo sobre su enemigo sin dudarlo, la figura nacida del pasado quien lo observaba inmutable, esperó firme la llegada de su enemigo. En esos segundos de silencio el capitán previo el desarrollo de la batalla centrándola en un violento intercambio de golpes cosa que jugaría a su favor ya que era hábil encontrando fallas en el ataque enemigo y contraatacar rápidamente pero nunca hubiera imaginado un fracaso en su estrategia. Como si pudiera leerlo cual libro abierto con una astuta malicia, su enemigo solo se concentraba en esquivarlo, lo cual hacia con facilidad demostrando el perfecto dominio de su estilo de combate; ante esta burla Lucian no pudo mantenerse calmo mas tiempo y la ira comenzó a entrometerse en sus ataque volviendo más y más fuerte cada acometida, pero esto no cambio en nada la situación del combate ya que era obvio quien manejaba el desarrollo de la batalla. Llegado el momento la sombra por fin decidió por atacar y defenderse no sin antes deja entrever una leve risa debajo del yelmo, su cambio de actitud llevo a que luego de unos cuantos golpes ambos terminaron trabando sus armas uno contra otro, poniendo a prueba sus fuerzas y voluntades

-“Maldito, ¿por que no peleas de enserio conmigo? ” Dijo Lucian encarándolo con odio
-“El presente te ha vuelto blando y débil, me avergüenzas”> pronuncio con desprecio la sombra a su original, quien parecía sorprendido ante la respuesta de su enemigo, la cual realmente no esperaba
-“ Esbirro del mal , ¿Acaso se te concedió el don del habla?”
-“Por supuesto, aunque prefiero hacerme entender esgrimiendo mi arma”, respondió antes de empujarlo de una patada al sorprendido capitán pasos atrás, logrando una distancia entre ellos
Lucian se tomo unos segundos para pensar, esa figura podía comprender y entender pese a que estaba creada y atada por un hechizo; considerando aquello no era tan mala opción un cambio de actitud para hablar con ella

- “Criatura nacida de mis pecados, tiene un nombre acaso?”
- “No pierdas tiempo, aunque fui creado por tus recuerdos y acciones poco comparto con tu yo actual, yo siempre serví solo a un señor y peleo por mi mismo. En cuanto al nombre, compartimos el mismo”
- “Primero te has referido a ti como “yo”, luego pese a que de inmediato te diferenciaste de mi aclaras que compartimos el mismo nombre; interesante. Eso significa que tienes conciencia de ti y no eres solo una idealización de los deseos de tu maestro, y aunque me combates siguiendo ordenes tus ojos me devuelven rabia y pena hacia mi, dime que te hecho?”Preguntó con tono desafiante
- “Ajajajaja y tu me lo preguntas?!??” Exclamo el caballero negro al tiempo que descargo varios ataques con una terrible fuerza y velocidad, su técnica era impecable y su poder difícil de describir, continuo esgrimiendo con odio su arma contra Lucian, quien sin poder seguirle el ritmo y a pesar de bloquear varios de los ataques, una estocada termino dañándolo gravemente sobre su pecho atravesando su armadura y hundiéndose cuatro dedos sobre su cuerpo

-“Débil y patético, encima piensas que eres mejor que antes. Me das asco!”
Rugió la sombra mientras desataba una potente descarga de energía oscura con su brazo libre; debilitado y sin poder prever el golpe, el herido guerrero no pudo más que resistir el impacto que lo empujo con una terrible fuerza contra una pared, perdiendo el arma en el camino y quemando parte de sus ropas
-“¿Tu crees que debería asesinar a todo el pueblo?, talvez pero solo talvez de esa manera puedas demostrarme de que estas hecho…”

Por un instante Lucian pudo ver claramente cual premonición la capital en llamas, flamas que se alzaban altas y hambrientas de vida mientras los cimientos eran tapados por sangre que inundaba mas y mas el suelo dejando atras los cuerpos de los pobres habitantes.
- “¡Jamás!, nunca dejare que eso pase!!!” gritó con desesperación, decidido comenzaba a invocar mayor poder de la luz que poseía repitiendo una rima antigua

Soltando el escudo, sobre la palma de su mano izquierda comenzó a vislumbrarse un orbe blanquecino de energía brillante, esta segundo a segundo comenzaba a inundar más y mas la sala con su calido toque, esa pequeña luz que nació del puño del paladín comenzaba a crecer con cada palabra hasta llegar a ser 3 veces su tamaño original. Su enemigo lo observaba desde lejos firme a la espera mientras pasaba sus manos sobre el filo carmesí de “Osguiliat” envolviéndola en llamas negras. Su mayor esperanza estaba canalizada en esa esfera de energía y aunque que las magias no se le daban muy bien sabia que poseía la fuerza para derrotarlo con ella si impactaba de lleno sobre su enemigo, teniendo en cuenta ello comenzó a recitar un segundo hechizo el cual misterioso comenzaba a desarrollarse oculto detrás de él.
Llegado el momento Lucian exclama
-“Exilia el mal, orbe de purificación!”

Arrojando la creación de luz sobre su enemigo, esta avanza envolviendo todo el pasillo de luz segadora, “la espada carmesí” se mantuvo expectante al tiempo que alzaba su arma para atacar la orbe cuando se acerque a él pero llegado el momento noto algo sobre sus brazos; Un extraño hilo lumínico enredaba su arma obligándolo cambiar su posición defensiva tirando de ella para no perderla, esta soga mágica estaba sostenida desde el otro lado por el paladín quien lo había atado a ella obligando a su enemigo a recibir el golpe sin previamente poder debilitarlo con la espada envuelta en tinieblas, sin tiempo para pensar la sombra tuvo que tomar una decisión.
La esfera de luz avanzó silbando por el aire hasta encontrar su objetivo, generando un estallido lumínico que hizo temblar la misma habitación que inundada de luz dejó en completa incertidumbre el resultado de su ataque. Poco a poco la luminosidad se va dispersando develando a un herido caballero oscuro, quien tiene el brazo izquierdo desnudo y completamente destrozado por soportar todo el ataque con él, debajo de este una daga en el suelo; su derecha ,aunque herida, parece funcional todavía concervando aun su guante de acero oscuro, pero sostiene la espada "Osguiliat" quebrada a la mitad.
Parece ser que en un intento desesperado logro cortar la soga usando una daga que esgrimió con su boca, llegando a debilitar parcialmente el ataque con su arma y ayudándose con su brazo izquierdo.

-“ Ahhhhrrrrgg, eso dolió! Casi me cuesta la vida tu jugarreta pero debo admitir que fue una excelente idea. Me miras como si no entendieras por que sigo vivo, pese a que fue un gran ataque sabes que no puedes exaltar tu voluntad al máximo a menos que protejas a alguien o me equivoco? Sabia que si te presionaba podrías dar un poco mas de ti pero no te alcanza ¡¿¿Acaso no te das cuenta que no puedes defender a nadie sino eres verdaderamente fuerte!?!”
Grito la sombra a su sorprendido enemigo

Desplomado y aturdido, sin siquiera fuerzas para sostener su mazo, yacía el capitán contra una pared. Aun se mantenía parcialmente de pie gracias al muro donde estaba apoyado el cual estaba tan quebrado y roto como sus huesos; acercándose con confianza caminaba “la espada carmesí” preparando su arma que pese a estar rota sobre la punta alcanzaba para darle el golpe de gracia.
Ya al alcance, empuña su filo de manera amenazante hacia el cuello del herido guerrero asegurando su victoria

-“¡Admite que los valores solo atan tu poder, que pelear por uno mismo es la fuente de la mayor de las fuerzas, entonces y solo entonces te daré la muerte digna de un guerrero!

-“Jamás!!! Vivo por mi pueblo y mi gente, no les daré la espalda a mis creencias ni mi honor aun ante las puertas del infierno”
- “¿¿Vives por ellos??!! Esa gente débil que corre despavorida y aterrorizada, son seres pequeños y egoístas, peores que mi incluso. ¡Si esa es tu decisión, afróntala!” gritó al tiempo que imbuía los restos de su espada en tinieblas y lanzaba un nuevo ataque

Golpe tras golpe tras golpe lanzó sin piedad sobre su enemigo, con un esfuerzo sobrehumano el pobre capitán pudo alzar su escudo a tiempo para defenderse pero las acometidas fueron tantas y tan fuertes que la fuerza sobrenatural de la espada termino destruyendo por completo su única protección. Sin defensa no pudo más que recibir los ataques uno a uno con su cuerpo terminando todo tajeado, hasta el punto de que su armadura se quebró de manera irreparable

-“Es el fin, saluda al creador de mi parte Susurró con un tono atemorizante que ocultaba algo de piedad y vergüenza, desatando el golpe de gracia que termino hundiendo la espada por completo en el pecho de Lucian. Por unos segundos pudieron verse finalmente a los ojos, el capitán quien recibió el ataque y sentía la sangre calida caer de su cuerpo observaba el mirar vació y perdido de su enemigo, sus ojos ocultaban algo de resignación; en respuesta Lucian le devolvió una mirada firme pero llena de tristeza, respondiendo de esa manera a la inquietud que ocultaba su adversario.

- “Lucian, por fin lo comprendo… en mis últimos momentos y gracias al combate todo se ve claramente… el poder para pelear por uno mismo y el poder para defender… son dos caras de la misma moneda… el vivir solo por uno mismo y el estar dispuesto a ayudar a otro… todo eso puede lograrse sin dejar nada de lado.”
Susurrando lo último, con los cabellos manchados en rojo tapando su rostro y la mirada vacía y perdida el moribundo caballero extendió su mano como queriendo alcanzar algo lejano, ésta fue tomada por su enemigo quien demostraba sorpresa ante la actitud del herido paladín que extrañamente lo llamaba por su nombre
- “Acaso crees que puedes soportar tal peso?”
- “Mi convicción siempre fue fuerte… y pese que ambos caminos poseen grandes defectos y pesados pecados…podría caminar entre medio… no, ya es tarde para mi pero tu estas a tiempo, podrías hacerlo” dijo mientras su voz se hacia mas y mas débil
-“No hables idioteces, solo soy un avatar de tu pasado. Ahora cuando mueras yo compartiré tu mismo destino desvaneciéndome de esta realidad”
-“Ambos estamos atados a la muerte… pero uno puede sobrevivir… mi cuerpo no aguantara mas… y me gustaría darte una oportunidad…
-“¡¿¿De que demonios hablas??! ¡Yo soy tu enemigo, la reencarnación de tus miedos y tus faltas, soy el mal! ¡No soy real! ”
-“Pero puedes tomar mi alma… con ella obtendrás parte de mis ideales y mi firmeza… talvez de esa manera…”
-“¡Idiota, yo nunca abandonare este camino... En ese caso viviría mas tiempo por ese señor el cual consideras enemigo, siguiendo su voluntad ciegamente hasta ahora!”
-“Hace poco entendí que ocultaban tus ojos… la rabia y odio no eran hacia mi y en lo que me convertí… sino era la envidia de verme luchar feliz por lo que realmente creo… esa falta de fuerza a la cual te referías no hablaba de debilidad sino de tu mayor anhelo que es poder ayudar a todos por igual... lo se, por que tu eres yo y yo soy tu y es así como me sentí cuando conocí al maestro que luego marco mi camino de paladín…al cual le di muerte … ahora la historia se repite exactamente igual”
-“No te entiendo, y pese que somos la misma persona hay tanta diferencia... me ofreces libertad y para ello piensas sacrificar tu vida, ¿cual es el precio del pacto?”
-“Solo sigue tus ideales y nunca tuerzas el camino, confió en que lograras vivir una gran vida de esta manera, no es un pacto es mas el pedido de un moribundo hombre ¿Aceptas?

Tomándose unos segundos para analizar la extraña situacion la sombra se alejo para tratar de tomar una desicion
-“Acepto”
-“Repite conmigo entonces,talvez funcione”

-“Luz y oscuridad! Vengan a mi, los acepto por igual!. No dudare un instante ante un enemigo en tomar su vida ni serviré a nadie que no tenga honor, mis adversarios serán todo aquello que dañe e mi pueblo y la fuerza para protegerlos y seguir adelante será solo mi voluntad de vivir.
Juro ante el sol y el cielo sin la luna que no viviré solo por los demás ni únicamente para mí, y aunque aun no tengo todas las respuestas caminare incansablemente ese sendero entre medio mientras aun siga con vida…”



La habitación comenzó a cambiar rápidamente con cada palabra, una oscuridad envolvió a la “espada carmesí” mientras que una luz salía dentro de Lucian. Ambos se dieron la mano como hermano de armas mientras se devolvían un gesto de despedida; las luces comenzaban a fundirse en un arremolinado color gris logrando una cúpula de vientos que giraban alrededor cual pequeño tornado. Súbitamente el aire se volvió helado y el remolino se debilito hasta desaparecer al tiempo que en el medio de la habitación se formaba una nueva figura, Sus cabellos rubios caían sobre el rostro el cual se mantenía tapado, mechas rojas partían de su pelo dejando entrever sus ojos, uno azul como el mar mientras que el otro era escarlata mantenían un mirar decidido; los brazos estaban cubiertos por unos gruezos guanteletes de acero gris mientras las piernas vestían unas botas del mismo material que se extendían hasta arriba de la rodilla, en cuanto al pecho estaba completamente descubierto de toda protección mostrando solo tatuajes oscuros que se arremolinaban cubriéndole la espalda también. Enfrente suspendida en el aire descansaba su nueva arma, parecía en parte una espada su extremo en vez de terminar en punta se cerraba como si estuviera rota, medía metro y medio aproximadamente de largo y era casi tan ancha como un brazo, careciendo de filo por completo en toda su extensión. Agarrándola con su diestra el guerrero la esgrimió con gran velocidad pese a su incomoda forma guardándola en su espalda la cual pese a no tener vaina y cueros que la sostenga se quedo pegada a él.
Un nuevo ser había nacido

domingo, 28 de noviembre de 2010

La Ultima Fantasía: Parte 2

La batalla rugía en la sala principal, el metal chocaba una y otra vez violentamente imponiendo su voluntad sobre todo sonido en la amplia habitación; el monarca se encontraba sin palabras ante la situación mientras que el público se mantenía expectante ante la pelea: ¿Luz contra oscuridad, bien contra mal? No creo que eso describa con exactitud la situación, se sentía mas como un rencuentro entre el pasado y el presente, un ajuste de cuentas entre un hombre y una irreconciliable imagen dando lugar a una pelea donde solo uno quedaría en pie.
Zanizabar, emperador de Therenea observaba complacido la situación desde su trono, su rostro mostraba satisfacción y pese que quería ver muerto al capitán no podía contra la ansiedad de controlar los cristales así que dijo mirando toda la sala

-“Bien hecho Balthasar, ahora sal de donde estés y ordena a esa cosa que devuelva los cristales a mis manos” exclamo con ímpetu, descubriendo una sonrisa maliciosa en su boca
-“Lo siento mi señor, pero esos cristales tienen un nuevo dueño y pienso hacer lo que me plazca con ellos, ahora sombra esclava traédmelos” se escucho como eco en toda la sala, acto seguido el guerrero salto con agilidad hacia un balcón que se encontraba en el piso superior, enfrentado al trono, donde normalmente se ubicaba la familia real para observar las celebraciones. Detrás de un pilar apareció el consejero Balthasar, llevaba consigo ese aire de superioridad y la mirada despectiva que lo caracterizaban, sus ojos brillaron al ver los cristales reunidos los cuales tomo con su brazo izquierdo mientras en el derecho sostenía un libro de gran antigüedad
-“Maldito! Siempre supe que planeabas algo pero no pense que traicionarias al reino” grito el capitán
-“Jajaja deberías haberme detenido cuando pudiste, ahora tengo el poder de los cristales y el grimorio antiguo nada podrá detenerme; sombra destruye a todos!” Dijo mientras escapaba hacia el piso superior
-“Teniente! Vayan tras Balthasar; yo me enargare de su ayudante” Exclamo el paladín mientras seguía con su mirada a la figura oscura que de un salto llegaba nuevamente a la sala principal
-“Dejare una unidad para cuidar de los civiles, se lo encargo” y sin mas el teniente comenzó a subir las escaleras con unos cuantos soldados

La tensión se sentía en el aire por un lado, el capitán de la armada Sir Lucian Ighnate quien blandía su martillo de guerra “Tyr” y un escudo se defendía contra los ataques de su enemigo“La espada carmesí de Therenea” que castigaba sin piedad con “Osguiliat” el arma maldita.
Mientras tanto los espectadores se encontraban completamente desconcertados por la situación y ante la incertidumbre comenzaron murmullos y susurros:
Cerca de la zona baja del salón se escuchaba “Acaso el capitán no era el caballero oscuro?,como puede haber dos?” mientras que a los lados, en la parte superior del estrado se sintió un cuchicheo entre los nobles “Insolencia, dos brutos peleando enfrente del sumo monarca como si fueran animales; deberían encerrarlos en la torre mas alta y tirar la llave al río”, en cambio abajo alrededor de la batalla los soldados, que inquietos se alejaban del centro del salón, alentaban “Fuerza Capitán, acabe con el impostor!”.
Pese a la atención completa de la sala no todos eran capaz de entender la huella detrás de cada golpe, el ojo mundano solo veía 2 hombres intercambiando violentamente ataques sin sentido mientras que quienes se entrenaron el arte de la guerra y se curtieron en los campos de batalla podían distinguir claramente a dos adversarios que median astutamente las fuerzas de su respectivo enemigo con cada ataque. Pero había algo que no podían ver y era el corazón de Lucian que dudaba ante esta batalla, se preguntaba si era realmente “él mismo” su enemigo. Esa técnica de espada nacida del gran espadachín ciego y heredada luego de una década de esfuerzo, el cabello rojizo que escapa debajo del casco logrando junto con el filo del arma un corte escarlata en esa imagen completamente oscura compartida con la armadura de acero negro y la temible espada “Osguiliat”, antigua compañera de Lucian, obtenida luego de tomar la vida del ultimo dragón blanco y bañarla en su sangre. Todo indicaba que el debía enfrentar con su pasado una vez mas

Finalmente decidido a dar todo de si, el capitán apreto con fuerza su mano en la empuñadura y grito hacia los soldados:
-“Soldados, alejen a la gente de aquí. No puedo garantizar su seguridad cuando comencemos a pelear enserio y se desate…” súbitamente tuvo concluir sus palabras,
un cuchillo arrojado por su enemigo velozmente rozo su rostro y termino por hundir en el pecho de desafortunado soldado que luego de verse la herida cayo al piso inconciente, esto genero una andanada de gritos por parte de los civiles quienes comenzaron a huir desesperados mientras aun los dos guerreros combatían en el medio de la sala, sin pensarlo dos veces Lucian sabia que sino alejaba a su enemigo las perdidas serian numerosas así que con fuerza arrojo su mazo contra su adversario quien no pudo mas que esquivarlo moviéndose a un lado, pero detrás del arma el paladín había cargado contra el con todas sus fuerza, logrando asestar un golpe con el escudo que termino por aturdir a la sombra ese segundo necesario para agarrarla del brazo y arrojarla contra una puerta lateral la cual atravesó terminando en un pasillo. Lucian tomo su mazo que yacía en el suelo a un lado y corrio hacia el pasillo para poder pelear contra su enemigo sin preocupaciones

sábado, 31 de julio de 2010

La Ultima Fantasía: Parte 1

El espejo nunca refleja lo que queremos, solo saca profundos anhelos llenos de sentimientos incontrolables. Hoy allí se ve un hombre de pelos claros y armadura brillante, esperando el momento más importante de su vida pero tristeza en sus ojos se contempla por no considerar justa la causa de su mayor anhelo.
Volver a su hogar no ha sido fácil, fue un camino largo donde tuvo que abandonar parte de mi ser, ah visto partir amigos para nunca volver y enterrar parte del pasado para pensar en el presente, en el trayecto dejo su espada maldita y ensangrentada y comenzo a ver la vida con otros ojos, cambiar para mejor.
Pero ahora se encuentra aquí en esta pequeña sala enfrente del espejo, esperando para reencontrarse con sus pecados, llegado el momento, toma su arma con orgullo, el escudo escudo con firmeza junto con los cristales y camina escaleras abajo para llegar a la antesala.
Incontable veces camino ese pasillo, hacia el trono de su señor, en aquel tiempo avanzaba con la frente en alto y convicción firme como el acero , coraje era su virtud y la misión el bien mas preciado, en esos tiempos la vida era mas simple “cumplir y volver sin importar que” era el lema que todo militar debía seguir; pero ahora años después y luego de finalizar una eterna campaña camina hacia su señor con vergüenza y pena de la victoria.
“Dentro de unos días serás comandante, felicidades” “Tu padre estaría orgulloso” dicen ellos, pero la verdad mas alta siempre esta oculta tras mentiras y no desea caminar las escaleras a la cima mientras estén bañadas de sangre y pecados, “ceremonia por su victoria” ja!, no hay nada que festejar, un asesino no es alguien a quien recibir con trompetas, exclama para sus adentros.
Continuo pese al remolino de ideas que invaden mi cabeza y por fin llego a la sala principal, las puertas se abren y la gente lo recibe con aplausos al entrar, suena la orquesta tocando la entrada triunfal mientras todo el mundo se pone de pie para saludar. Siguiendo la alfombra color carmesí camino adelante, esta parece bañada en sangre “nada mas apropiado…” susurra para si.

Sobre el trono se observa al gran señor, esa persona a la cual depositaba su confianza plenamente, feliz e impaciente le cuesta disimular la ansiedad de poner las manos sobre el preciado botín, los 6 cristales que guarda el caballero
Se acerco y agacha frente a él, apoyando el escudo y arma en el suelo mientras él exclama

-“Has vuelto joven capitán, el imperio de Therenea te agradece tu victoria y te nombra comandante de la armada imperial, levántate capitán”
-Mi señor, no puedo aceptar la condecoración ni el asenso”
-“No sea modesto comandante, se ha ganado ese titulo en buena ley, gracias a su campaña seremos la potencia mas grande. Nadie se nos igualara nuestra gloria, ¿Trajo los cristales?.”
-“Si, eh recuperado los cristales pero ¿A que precio?. Hemos tenido que derrotar no solo a los guerreros que ofrecieron resistencia en las aldeas sino también quemar sus hogares y asesinar a toda la gente, “no dejen sobreviviente alguno”, ¡¿Que clase de orden fue esa?!”
-“¡Insolente, ellos representaban una grave amenaza para el imperio…!
-“Una niña pequeña… (su voz se quiebra, cierra su puño y lo aprieta fuertemente intentado obtener fuerzas para continuar)… ¿Que clase de amenaza podría resultar? Ahora tendré que cargar con ese pecado todo mi vida pero no dejare que esto continué así, no permitiré que esta masacre se repita”
-“Comandante entre en razón!,¡No es necesario…!” (exclaman los soldados)
-¿Entrar en razón?, hace un tiempo que lo he logrado. Es tiempo de parar estas guerras sin sentido, no existe excusa que justifique esta matanza de ambos lados, el hombre que se encuentra en el campo de batalla solo quiere volver con su familia pero el fuego de la ambición ha cegado a nuestros lideres, alguien debe parar esto…
-Guardias, deténganlo al traidor y recuperen los cristales!

Unos pocos soldados desenvainan sus espadas y avanzan hacia el capitán pero este aun se mantiene agachado, con su arma en el suelo y su mirada perdida.

-ComandaNte… eNtReegue lOs cristales o DebeRemos OBtenerLos a la fu-fuerza..
-¿Sabe acaso por que tiembla? No es por miedo a que me resista por que no lo haré, sucede que usted se ha dado cuenta que no puede seguir la orden dada pero tampoco puede traicionarla. Todos aquí saben que estos cristales solo generaran más miseria y dolor a nuestro pueblo y no pueden permitirlo, yo le daré una mejor orden “Descanse soldados y vuelvan a su hogar, saluden a sus padres y sus hermanos por ultima vez, por que si estas malditas joyas caen en manos del emperador se desatara la ultima guerra y nadie volverá con vida…”

Los soldados se miran unos a otros sin poder hacer nada y bajan sus armas

-Que alguien haga algo! (grita el sumo monarca )

Un silencio pleno y profundo reino en la sala luego de la orden dada, esos soldados… que digo soldados esas personas, esos padres, esos hermanos que forman parte de la armada habían sido no solo entrenados por el capitán sino que había compartido derrotas, dificultades y sufrimientos, era mas allá del deber lo que los unía y se acercaba mas a una mezcla de lealtad, admiración y respeto no solo como líder sino como persona.

-¡No derramare la sangre de mis subordinados y nunca lo haré, la lealtad me une a ellos y el deber me impulsa a protegerlos, no es mi voz la que llega a sus oídos hoy sino la voluntad de nuestros soldados, la esperanza de nuestra gente y el sufrimiento de los conquistados. Este debe ser el fin de la cruzada de los cristales!

Los espectadores atónitos observan como el capitán tira los 6 cristales al aire al tiempo que agarra su mazo y lo esgrime para darles el golpe de gracia, desatado como el relámpago aplasta con furia el objetivo pero no llega a los cristales, chispas saltan al chocar contra una arma oscura como la noche sin luna..
Atonito el capitan observa al inviduo que aparece delante de él subitamente, un ser completamente oscuro.
El guerrero que detuvo el golpe y atrapo los cristales era “él mismo", como si su sombra lo hubiera traicionado sin aviso, sosteniendo los cristales. Desconcertado, el capitan lo observo por unos segundos, era como el reflejo que se forma al acercarse a las claras aguas del lago; vistiendo esa habitual armadura oscura que era símbolo de miedo y terror en el enemigo hace unos años, cuando su fe al imperio era más grande y ciega
Su rostro estaba oculto bajo el casco, pero aun así podía reconocer esos ojos llenos de furia, los cuales había obtenido luego del asesinato de su honrado padre.
¿Como podia ser?, sin duda era real pero no habia razon logica para esto.

-"Mientras mas brille la luz, mas sombra creara. Esa nueva aura que ganaste será tu caída iluso (se escucha como un eco estas palabras, vagas y sin dueño retumbando en toda la sala) ¡Destrúyelo sombra de tu dueño!"