jueves, 14 de abril de 2011

La Ciudad de los Ángeles Caídos: Capitulo 3

La llamada de la noche: Reencuentro con el pasado

La luna brillaba única y radiante despejando solo por una noche toda sombra sobre la capital maldita, sin preferencias ni distinciones cortaba de raíz la oscuridad más arraigada bañando de pureza los suburbios más profundo; las estrellas en sintonía se unían acompañando a la dama plateada creando alrededor un fino aro de magnifica belleza olvidando ocupar el resto del cielo. Una verdadera noche de poetas y de artistas nacía dentro de otra ya creada
Al otro lado de la ciudad, la urbe aun se resignaba a descansar. Ignorando por completo la belleza regalada en el exterior, la gente se refugiaba en oasis de humo, música y oscuridad marcados con grandes carteles de neón pero mas allá de eso aun había mortales capaces de disfrutar ese cielo de ensueño; no muy lejos un tímido reflejo encuentra finalmente una ser capaz de admirarlo, afuera de un olvidado bar una bella mujer posa sus ojos en ese calido haz de luz para avanzar finalmente con su mirar hacia la magnifica escena
– “Hermosa noche para morir” susurró delicadamente con sus finos labios –“Talvez finalmente sea tu día, galán” expresó volviendo nuevamente su atención hacia la ventana que acechaba. Detrás de los ensombrecidos vidrios se montaba un curioso espectáculo donde el anfitrión, viejo conocido ya, y un antiguo aparato eran los protagonistas.
Las luces parecían apagadas dentro dejando como única fuente de iluminación una vela algo gastada sobre la mesa de pool, se podía observar a Gabriel quien yacía sobre un sillón hablando tranquilamente, tenia su cabeza inclinada apretando entre hombro y oreja el tubo del teléfono mientras dejaba sus manos libres para jugar con el cable enrollándolo al tiempo que sostenía una copa de güisqui con la zurda. Oscilando entre la barra y el sofa término por ponerse de pie para encontrar cómodamente con los ojos el reflejo que le devolvía un espejo de pie en el fondo de la habitación, este le indico no solo lo cómicos de sus gestos al hablar sino también varias arrugas en la fina camisa violeta que vestía.
A pesar de mantener su atención dividida en estas acciones parecía realmente concentrado en la conversación respondiendo fluidamente, dejando a la vista que disfrutaba de esa lejana compañía con la cual intercambiaba varias palabras.
A pesar de su interés la escena poco duro dándose por finalizada con un repentino “Crack” proveniente del teléfono luego de colgarlo de manera poco delicada. El tubo bailo unos instantes aunque el ruido se extendió más de lo previsto antes de caer en su respectivo lugar. Una leve mirada iracunda asomó solo para verse tapa rápidamente por un ápice de culpa en Gabriel al recordar cuanto costo conseguir un teléfono clásico de los años veinte hoy en día, entre susurros y sorbos el alcohol comenzó a distenderse hasta lograr ser el locutor de un extenso monólogo entre él y su preciado aparato color mate
– “Palabras mas palabras menos, parece que hoy no se encontraba de humor la señorita Aléïn” - respondió a si mismo mientras parecía dar vueltas sobre su hipotesis durante el tiempo que alcanzo a devolver a su lugar original el viejo teléfono
“Lo siento amigo, pero hoy no es el día perfecto para una reliquia del pasado exclamo sin animo al otro lado de la barra pero su interlocutor parecía no responderle – “Tu sabes, me retire en mis años dorados, fui el mejor de este siglo un mito hecho realidad, aun añoro esas épocas“ pero no encontró las palabras de consuelo que buscaba, parecía estar lo suficientemente ebrio y deprimido para olvidar que se dirigía al teléfono
La situación se extendió un largo periodo de tiempo, digamos Botella y media después el joven finalmente se sintió aliviado luego de compartir con lujos de detalles antiguas anécdotas con su oscuro nuevo oyente; ya algo exhausto se recostó en un cómodo sillón no sin antes servirse otra copa, esta vez llevaba algo de ron, limón y lo había cortado con el contenido de una botella de etiqueta ya olvidada dando así un liquido de exquisito aroma y extraño color; “Dulces sueños” podría haberse llamado ese trago ya que borro de su cabeza toda ideas relajándolo por completo, luego de unos cuantos minutos se encontró cobijado en un profundo y renovador sueño pero para su mala fortuna éste no duro tanto como hubiera querido.

Hora mas tarde
Un delicado y súbito estallido lo eyecto sin escalas a la realidad, todo era mas que confuso, parecía encontrarse en su bar pero nada podía ver ya que los vidrios sucios repelían parte de la luz dejando a la oscuridad como dueña de la sala, mientras el sonido solo se limitaba al transito nocturno por las calles cercanas, el cual por cierto se potenciaba por mil en su cabeza. Bajo sus pies yacía su copa vacía y rota por culpa del sueño, 3:47 Am indicaba su reloj señalándole el tiempo que había caído dormido y mostrándole con un minúsculo reflejo en su vidrio a una silueta a pocos pasos.
– “Si existe algo que no desprecio de ti es tu instinto, no importa en el estado que estés él siempre aparece en el momento oportuno para indicarte peligro” – ante las palabras Gabriel giro rápidamente (movimiento que causo un leve mareo en su cuerpo) mientras intentaba torpemente desabrochar su arma del tobillo y corría el seguro- “No se que pretendes con eso pero sabes que no funcionara conmigo” respondió una mujer oculta en la penumbra
Gabriel se tomo unos segundos para analizar las palabras y su siguiente acción; su cuerpo, el cual le gritaba peligro hasta hace segundos, ahora se veía subyugado ante la ese tono de voz extremadamente seguro y un tanto seductor que sonaba extrañamente familiar. Segundos en silencio pasaron hasta que las sospechas se confirmaron cuando ella saco lentamente su encendedor a bencina para prender un cigarrillo, ahí a la débil y amarillenta luz pudo distinguir a la mujer que le había quitado el sueño en el pasado.
- Qué tanto pensar, Cariño, ¿Acaso te has olvidado de mí en estos años?
Ella era la dueña una voz sensual y atrapante que en otros tiempos lo arrastraba a la fantasía; sabía que no podía hacer nada contra esa musa asi entonces guardo su arma y se situó nuevamente cómodo en su asiento, trago de promedio respondió:
– “Bienvenida a mi humilde hogar Selene, Vamos acércate, tomemos algo para rememorar los viejos tiempos. Con confianza”- anuncio despreocupadamente el joven con ese tono tan particular que lo hacia difícil de rechazar.
Desde la sombras emergió sin previo avis una elegante dama quien se acerco a la vela ya apagada para brindarle nuevamente luz a la habitación, la oscuridad que comenzó a menguar abrazo dulcemente a Selene; Su hermosa piel morena se mantenía oculta bajo un pantalón de vestir oscuro y una camisa blanca remangada cuales marcaban sutilmente su delicado cuerpo mientras sus ojos oscuros y exóticos se encargaban de barrer orgullosos todo a su paso. Ella era dueña de un mirar completamente cautivante y desafiante a la vez, eso junto con su cabello azabache graciosamente recogido sobre su hombro devolvieron un recuerdo perdido y olvidado en la piel de Gabriel
Volviendo a la propuesta la joven se limito a decir – “Acepto, Sr. ¿Por que no? la clausula“No puedo matar a quien amé una noche” me proteje… que conveniente. Hace ya unos años que me confesaste esas palabras y en ese momento casi te cuesta la vida, me siento aliviada sabiendo que no has superado ese problema. Deberías ver a un psicólogo, me sorprende que te hayas mantenido con vida tanto tiempo arrastrando esa estupida afeccíon… en fin donde era que guardabas esa botella…”- expreso mientras mientras buscaba dos copas y un licor amarillento escondido en la barra.
Como un espejismo o una ilusión difícil de creer, a los ojos de Gabriel ella seguía brillando con la misma intensidad que la primera vez que la conoció, conservaba inmutable esa llama bajo su piel capaz de incinerar todo a su alrededor o dejarlo cautivo de una fantasía por siempre.
Sin prisa Selene se acerco donde se encontraba el caballero, cedió una copa al anfitrión para luego terminar sentada en un sillón contiguo
–“ Por que brindamos hoy?” preguntó Selene
– “Tu dime, es mi ultima noche?” respondió decidido Gabriel mientras clavaba sus mirar en el de ella
– “No Querido, a menos que no te encuentres de humor para hablar”
– “Entonces brindemos por nuestro pasado, el cual fue especial por poco que haya durado, en cuanto a lo de charlar cómodamente accedo con gusto”
– “Elijes bien tus palabras, pero debo corregir lo de charlar por intercambiar información. Te recuerdo que ahora soy tu enemiga y si te quisiera muerto ya lo estarías” le confeso, con ese tono desafiante y sincero que bañaba cada una de sus palabras, estas dieron de lleno sobre el rostro de Gabriel generando una mueca de desagrado en el rostro de joven; dándose cuenta del daño que le había generado y considerando el aprecio que aun sentía, Selene se levanto lentamente acercándose mas a él al tiempo que pasaba su brazo detrás del cuerpo de su antiguo amante mientras le susurraba de manera algo infantil
– “Lo siento, no quise ser tan dura contigo. Déjame reconfortarte” segundos después se encontraban abrazados, Selene se había dejado caer graciosamente sobre el sillón donde yacía Gabriel rodeando al apuesto caballero con sus delicados brazos mientras apoyaba la cabeza sobre su pecho, él no pudo rechazar el contacto y como acostumbraba en el pasado la envolvió con sus brazos fuertemente como si temiera que desaparezca de momento a otro
Sus mentes viajaron a un lugar lejano, un lugar enterrado en sus corazones en el cual surgían recuerdos casi olvidados mientras revivían profundos sentimiento encontrados entre ambos, ella pudo ver como si fuera ayer al elegante joven que había conocido hace años y del cual se había enamorado, quien la protegía frente a todo mal (y sobretodo de ella misma) sin importar que; en sintonía Gabriel sintió a la chiquilla rebelde y caprichosa que alegraba sus días mas grises con una mera sonrisa.

Ambos eran concientes que mientras mas prolongase esa situación mas dolor generaría pero olvidando cualquier razón así permanecieron largos minutos que, luego de tantos años alejados, parecieron demasiado cortos
– “¿Por que sigues trabajando para el gremio a pesar de todo lo que hacen?”- Pregunto el dolido hombre, rompiendo bruscamente esa onírica fantasía en la que flotaban , Ella reuniendo el valor necesario para responder se tomo unos segundos
– “Ellos tienen a mi hermano” dijo, sus manos se entrelazaron con las de Gabriel quien clavo su una mirada condescendiente sobre los tristes ojos de Selene –“Sino llego a contradecir alguna orden… tu sabes que le podría llegar a pasar”
Con un gesto protector la abrazo como en el pasado, con fuerza y seguridad tratando de brindarle una falsa seguridad que la consuele de de momento. El dolor de ella le partía el corazón y no hacia más que llenarlo de dudas así que antes de morir ahogado en ellas menciono esas simples palabras que se había cuestionado desde el mismo momento que la vio hoy y habían costaron demasiado en salir a la luz hasta el momento
– “¿A que has venido Selene?” preguntó aunque a estas alturas ya había imaginado la respuesta. Ella, forzando su tono emitio una voz tan firme como la ultima capa de hielo que resiste a la primavera – “Mi misión es acabar con Aléïn Varaléïn Viridar alias Cuervo sangriento, dime donde esta”.
Gabriel sin poder responder al pedido solo pudo susurrar de manera amarga –“Ohhh diosa caprichosa ¿Por que siempre mis castigos llegan con forma de mujer?”

jueves, 10 de marzo de 2011

La Ultima Fantasía: Parte 4

Ecos de pisadas retumban en las cercanías del tercer piso del castillo anunciando la próxima llegada de los guerreros, cual profundos latidos el ruido se extiende rítmicamente desde una larga extensión de escaleras hacia los pisos superiores rompiendo con el silencio y la ausencia del lugar. Pese a la rehuida de la luz por la inminente llegada de la noche, débiles sobre la pared aun se proyectan las sombras de cinco soldados corriendo velozmente liderados por un joven militar de vestimenta particular, luce una elegante investidura la cual acompaña con sus calidos ojos avellana tapados entre despeinados cabellos oscuros, su brazo debajo de la fina ropa color añil no para de frotar su el pecho; a simple vista presenta indicios de agotamiento ante la forzada marcha. Teniente Alexteir Grims es el nombre del caballero, hombre justo entre los justos quien ha formado una gran carrera militar pese a su corta edad llegando a ser el capitán mas joven del Reino.

“Uno de los primeros en su generación, sus palabras solo hablan verdades y su sentido de lealtad se encuentra fundido en cada una de sus dediciones. Pese a eso, se le ha encontrado un ápice de debilidad e indecisión cuando en las prácticas se entrecruza el objetivo de la misión y la vida de sus compañeros. No se lo recomienda para altos cargos” Esa fue la evaluación de sus facultades tras su egreso de la academia, este reporte delimito rotundamente su avance en las grandes filas de la armada estancándolo en Teniente pero, pese a los malos ojos con que lo ven los oficiales superiores, posee una excelente reputación entre los soldados y los ciudadanos de Therenea gracias a su esfuerzo y las campañas exitosas junto a su superior y amigo el Capitán Lucian Ighnate.

Es extraño como el destino cambia con el mas débil soplar de la brisa; hasta hace unas horas solo pensaba en la ceremonia donde se reconocería los meritos de su amigo para ascenderlo finalmente a Capitán, pero algo salio mal y ahora se encuentra liderando una misión de suprema importancia: “Recobrar los cristales a cualquier precio” así fueron las palabras de su majestad segundos después que el consejero comenzó a escapar luego de engañar a todos por completo, éste había guardado hasta último momento sus verdaderas intenciones y tomando súbitamente los cristales para si comenzó a elevarse por medios mágicos escapando hacia los pisos contiguos. La mente de Alex parecia trabajar a mas velocidad que su pies hundiéndolo en un remolino de ideas

-“Maldición, hace ya un largo tiempo que no paramos de avanzar, piernas comienzan a entumecerse y ni rastros de Balthasar; a todo esto siento que algo anda realmente mal con este lugarMurmuró para sí el Teniente al tiempo que recorría con su mirada el entorno.

La situación se desarrolla sobre unas anchas escaleras color marrón que suben de manera oblicua hasta terminar en un descanso donde nacen nuevamente hacia la izquierda, sobre el segundo descanso se hallaba un gran ventanal cubierto de vidrios adornados estos apenas dejaban pasar un pequeño has de luz los cuales recaían sobre el rostro cansado de sus compañeros marcando claramente la fatiga que parecía aun mayor a la de su líder. Los soldados vestían pesadas armaduras y yelmos cerrados los cuales les causaban una gran desventaja comparado con su Teniente quien se movía mas ágilmente avanzando de a dos escalones (recordemos que había asistido a la ceremonia solo como invitado vistiendo sus ropajes mas elegantes por eso su equipo se reducía solamente a una espada corta que le había cedido un soldado en el camino). Igualmente Alex notaba algo en entre sus inferiores, sus miradas mostraban algo más que cansancio, se podía palpar una leve incertidumbre en ellos la cual crecía desde una leve duda hasta una mayor inquietud. Había algo extraño en el aire el cual se volvía mas denso medida que subían, podrían jurar que a medida que subían una leve oscuridad comenzaba a envolverlos y presionarles el cuerpo drenando poco a poco sus fuerzas mientras el aire se volvía cada vez mas esquivo.

Con un gesto con su brazo, el Teniente indico a los soldados que se detuvieran formándose en filas de dos detrás de él. Se encontraban a pocos peldaños del tercer piso y teniendo en cuenta el sigilo con el que avanzaba su enemigo era menester moverse con cautela, con paso suave pero ligero subieron hasta el ultimo escalón dejando escuchar solo su agitada respiración; la situación crecía en peligro al no encontrar rastros alguno del consejero hasta ahora, la persecución los había llevado hasta una puerta cerrada que los mantenía separados de la habitación real. Tras una leve indicación dos de los soldados se pusieron a los lados de la puerta mientras Alex con fuerza y decisión derribaba la puerta de una patada.

Atento y con un gesto firme, el joven Teniente ingreso con su arma en mano esperando escuchar un sonido, estaba seguro o sentiría el chirrido de alguna puerta cerrarse indicando que la persecución se volvía un juego de “busca/encuentra” o llegaría a sus oídos las ultimas palabras de una rima mágica, en ese caso solo la piedad de la diosa lo salvaría pero pese a su desesperanzado pronóstico nada sucedió, llevándolo a que segundos después ,ante tal incomprensible silencio, comunicarle a sus subordinados que el camino era seguro, Ninguno podía asegurar esa última parte pero creían realmente en el sentido del deber y en la lealtad que los unía, eso era lo primero que aprendía un soldado de la armada en la academia “Nunca olvides tu misión, ni a quien le eres fiel”; frase confusa en un principio la cual cobraba un valor diferente en el corazón de cada militar y superior a cargo, con el Teniente Grims significaba “Da tu vida por lo que creas correcto y protege a tus camaradas”.

Recuperando de apoco el aire mientras se mantenían atento a las indicaciones de su superior, la pequeña unidad ahora se encontraba en un angosto pasillo lujosamente adornado que unía las alcobas de la familia real con los pisos inferiores del castillo. Aquí no había mucho donde esconderse, solo dos habitaciones se encontraban en este piso: La del rey y reina y la del difunto príncipe. Con la decisión finalmente tomada índico a 3 soldados que ingrese en la habitación del monarca mientras él y dos mas se adentrarían a la del príncipe, a la cuenta de 3 entraron cada uno a la alcoba mencionada.

Era realmente extraño, tanto que congelo la mente del teniente por unos segundos incapacitándolo de tomar acción alguna, esa amplia pieza que en un principio pertenecía al joven príncipe, la cual se había mantenido intacta ante el dolor de su perdida se encontraba completamente revuelta; claramente alguien estuvo buscando algo allí pero “que” era la pregunta. Luego de comprobar que nadie se encontraba en ella, Alexteir corrió por el pasillo hasta la habitación contigua para recibir el informe de lo sucedido allí cuando vio con total sorpresa a un soldado salir despedido con una fuerza impresionante terminando estampado contra una pared; un ultimo suspiro indico que el combate para él había terminado. Forzándose a reaccionar rápidamente Alex corrió hasta la alcoba real solo para escuchar los gritos de dolor de sus subordinados, uno yacía en el piso con una mueca de dolor en su cara del cual parecía esparce una densa nube oscura mientras el otro se desangraba luego de recibir el ataque de una lanza negra que se había clavado ese espacio desprotegido entre el yelmo y la armadura; con velocidad Alex se abalanzo en la habitación esperando ver a su enemigo pero solo encontró a sus camaradas, con un ojo sobre ellos y otro en el ambiente se acerco para comprobar el estado de cada uno: Muertos ambos, con odio y culpa grito:

-“¡Maldito cobarde, muéstrate ante mi para que pueda terminar contigo!” pero su orden no parecía ser escuchada por nadie continuando repitiéndose en la habitación, ante tanto odio e impotencia no paro de gritar el nombre de su enemigo aun mas fuerte sabiendo que iba a aparecer en algún momento, mientras tanto los segundos seguían pasaron. Alex furioso pero atento esperaba una respuesta, hasta que finalmente la obtuvo

-“¡Jajaja no lo creo, te haré tragar esas palabras pequeña imitación de militar!”

La voz parecía provenir de arriba pero al sorprendido caballero le fallaron los reflejos traicionándolo a ultimo momento alejándolo solo un paso de su posición recibió un ataque mágico que termino empujándolo con una fuerza terrible contra la pared, aplastando su cuerpo sin piedad. El teniente no podía hablar ante la presión que recibía su torso, limitándose escupir sangre mientras sentía sus huesos quebrarse uno a uno. Concentrando toda su determinación en tratar de moverse luchó en vano, por mas fuerza que reuniera no podía vencer el efecto del hechizo; mientras tanto el consejero con una horrible mueca de placer en su boca descendía suavemente hasta llegar al suelo, en sus brazo llevaba firme un oscuro y pesado libro el cual emitía un fulgor violáceo por el efecto de la magia mientras que debajo de su ropaje largo se oía un agudo chirrido proveniente del roce de los cristales.

Impotente e indefenso Alex no pudo mas que gritar y maldecir, Balthasar con expresión de victoria absoluta avanzaba hacia él con paso lento, su boca se movía de manera extraña pronunciando silabas inentendibles para el teniente quien no era adepto en las artes mágicas, poco a poco los músculos del cautivo comenzaron a entumecerse mientras sentía sobre él caer el peso las palabras del mago que lo atrapaban en una telaraña cerrándose sobre su cuerpo; sus sentidos comenzaban a fallar, envenenado por las palabras no podía mas que dejarse caer

- “Cierra tus ojos, el fin ha llegado”

El mundo giro alrededor y se perdió en un remolino de colores


Durante los años que Alexteir estuvo al servicio del imperio luchó gran cantidad de batallas y campañas pero, victoria o derrota, luego de estas siempre venia un tiempo de descanso mientras los estrategas planeaban sus siguientes pasos. Durante esta etapa los guerreros que no se encontraban heridos o pedían una licencia servían en el castillo junto con sus camaradas, así como en todo tiempo “de paz” aquellos que arriesgaban sus vidas por una nación se dejaban llevar por la tranquilidad y alegría que suponía volver al hogar y vivir a pleno. Sin demasiado que hacer los militares se las pasaban en las barracas entrenando y compartiendo sus vivencias cuando no tocaba hacer ninguna guardia.

Gracias a esto Alex llego a conocer cada uno de los secretos detrás del Imperio de Therenea, como si por casualidad se le fueron revelando uno a uno pero esto no sucedió de golpe, así como la luciérnaga deja un pequeño rastro luminoso tras su vuelo Alex podía ver esos pequeños rastros efímeros y reconstruir los hechos, causa de más problemas que facilidades, Este don despertó de pequeño y tuvo que aceptarlo pese a sus intentos de olvidarlo en más de un evento desafortunado; volviendo a sus conocimientos sobre los delgados hilos que sostenían el imperio, luego de entrelazar varios hechos y eventos había llegado a la conjetura que el consejero Balthasar Remoy no solo era una de las piedras angulares detrás de cada decisión en Therenea sino el que el Emperador Maximus nunca revelaba un veredicto sin almenos hablar a solas con el antiguo consejero.

De origen completamente desconocido, entre los rumores más fuertes se decía que ni siquiera su nombre era verdadero sin más decir que ni siquiera era oriundo de Therenea. El color de su piel y sus ojos negros y vivaces pertenecían seguramente a alguna región del Sur mientras que sus palabras y el acento lo situaban más al Norte; contradictorio como él mismo sus orígenes en la corte lo sitúan en principio junto al padre del actual Emperador como un cortesano más a su servicio. Algunos decían que era el último de su etnia mientras que otros lo describían como “un sucio mestizo”, pese al misterio que giraba alrededor de él y los prejuicios que generaba su persona al poco tiempo llego al cargo por el cual se lo reconoce , el cual incontables nobles buscaron por largo tiempo y fallaron. El Teniente Grims invirtió parte de un verano en tratar de desmarañar ese intrincado hilo de mentiras el cual rodeaba la imagen de Balthasar ya que consideraba una figura digna de ser tenida en cuenta, pero solo pudo encontrar una verdad:

“Balthasar Remoy estaba obsesionado con la magia, pero no poseía ninguna cualidad en ella”

sábado, 29 de enero de 2011

La Ciudad de los Ángeles Caídos: Capitulo 3

La llamada de la noche: El despertar

Una nueva noche alcanzaba a la infame capital, esta vez regalándole un cielo claro y limpio cubierto de puntos destellantes y un innatural brillo de la dama blanca. Curiosa esta bendición que, contrastando completamente con el espíritu de constante demencia que rodeaba la ciudad, al mirar hacia firmamento le devolvía un ápice de esperanza a los pobre seres que habitaban allí.
Hielos solitarios que colgaban de los artilugios de desagüe en cada casa morían para volverse gotas que yacían frías y quietas uniéndose en sucios charcos en las aceras, triste representación que también alcanzaba como analogía para describir los trabajos de las ambulancia recogiendo a los “sin casa” que no sobrevivieron al temporal. Estos dos eventos eran ineludibles, marcando el final de la temporada más cruel para algunos
No muy lejos de estos suburbios en un hotel de calificación “Dos estrellas y media”, Aléïn descansaba en un deshilachado colchón. Poseía el dinero para hospedarse como una reina, en una habitación amplia rodeada de perfumes y agradables colores pero hace un largo tiempo descubrió que no debía alejarse demasiado de la realidad, de esas calles salvajes que la forjaron y la volvieron el depredador que en verdad era tras ese hermoso rostro. Ahora se encontraba descansando enredada entre sabanas
El sueño, cual logro conciliar luego de un día agotador recién después de horas dando vueltas en la cama, fue interrumpido súbitamente por un largo y delgado haz de claridad quien se escurrió entre la persiana y término sin piedad dando de lleno en su rostro. Pese a que la noche anterior se encontró con un trabajo que parecía simple para una persona con su experiencia un evento inesperado complico la misión. Exhausta y cansada intento ignorar el llamado de la noche, la cual por ahora se conformaba con hacerle notar de manera brusca pero inofensiva que la requería, pero su descanso termino cuando escucho un incesante sonido que provenía de una esquina, mas precisamente de sus ropas. Con pereza alejo las sabanas y avanzo hacia el perchero y, hundiendo su mano en el bolsillo del abrigo que habitualmente viste, tomo su celular para atender la llamada
-  
Buenas Noches mi princesa, Gabriel del otro lado”
- “¿Que demonios quieres ahora?” respondió Aléïn con esa voz entrecortada y extraña que se encuentra al recién despertarse y potenciada por las malas condiciones que tuvo que pasar
- “Hey, ¿Esa es manera de tratar a tu socio? parece que has tenido una mala noche. Déjame adivinar, tomaste el trabajo del jefe de “Maratonic international” y la jodiste. He visto las noticias sobre su muerte y el de su esposa, y como la policía encontró a su pequeño de 6 años con vida y pensé: “¿Que clase de asesino profesional aun conserva algo de decencia?” y Abracadabra, apareciste en mi mente” un tono burlón filtraba su palabras volviendo mas irritable a la cansada joven
- “Cierra la boca y dime que quieres”
- “Iré directo al grano, James Gordon Brown involucrado en la sección delitos informáticos del departamento de defensa quien se lo creía perdido hace unos días ah salido de su cueva. Luego de presionar en algunos de sus lugares donde normalmente rondaba encontré que se lo vio en el autoservicio que se encuentra sobre la Avenida Willburg y casualmente a unas pocas manzanas de allí tiene su domicilio una joven bailarina la cual trabaja en ese negocio de baja monta donde el joven Gordie era un cliente habitué. Creo que eres lo suficientemente inteligente ,pese a tu estado de poca lucidez actual, para deducir tu siguiente paso” 
- “Espera un segundo que busco para anotar, pásame la dirección… aja, ya la tengo. Entonces voy a visitarlo y le exprimo todo conocimiento sobre los papeles robados y los demás empleados, luego dispongo de él, ok?”
- “Perfecto, solo espero que nadie se te haya adelanto ya… Por cierto ¿Quieres que te acompañe? La verdad es que creo que te verías hermosa esta noche bajo la luz clara de la luna y no quisiera desaprovechar esta oportunidad… ¿Hola? ¿Hola?” con una leve risa colgó el teléfono luego de darse cuenta que se encontraba hablando solo
La joven entendía que su largo día aun no había terminado así que se dirigió al baño para tomar una ducha, minutos después ya limpia y parcialmente despabilada se arreglo para salir; se detuvo frente al espejo otro tanto tratando de tapar esas leves ojeras que marcaban sus desafiantes ojos color miel y con el secador de pelo le dio forma a su cabello al tiempo que prevenía una pulmonía al salir con su cabeza húmeda. Vistiendo esta vez un sobretodo negro para mayor comodidad, escondió tras el en su cintura ese cuchillo de guerra tan particular que poseía mientras tomaba otras dos navajas de menor tamaño que escondería en su bolsillo y bota respectivamente. Tomo un bolso a juego donde escondió unas identificaciones falsas y otros algún que otro objeto práctico, ya preparada llamo a un taxi no sin antes haber pasado por la maquina de café en la recepción de la sucia hostería y tomarse unos cuantos horribles capuchinos con el fin de mantenerse despierta el tiempo necesario; aunque en verdad era solo cuestión de tiempo en esta noche para que la adrenalina se dispare y logre ese efecto.

miércoles, 19 de enero de 2011

Tributo a Howard Phillips Lovecraft: Capítulo 3

La noticia

El incesante sonar del teléfono me despertó de golpe a la madrugada, pese a que ya por costumbre había logrado conciliar el sueño muy avanzada la noche y que nunca sufrí
de sueño pesado, recién logre atenderlo al séptimo u octavo timbre. El resultado del llamado anulo todo indicio restante de sueño y cansancio en mí

- “¿Si? Aquí John Reviere… ¡¿Que?! ¡¿Como que murió Alphonse!? , Salgo de inmediato para allá!” Respondí al tiempo que colgaba con furia el aparato.

Con prisa ataque mi ropero en busque una camisa oscura y un pantalón a juego, los rocié de colonia para matar el olor a naftalina; recuerdo haber escrito una nota para Mary antes de salir aunque el contenido realmente escapo de mi mente volviendo a mi memoria solo los movimientos irregulares y temblorosos de mi pluma, confió haber explicado la situación claramente.
Un abrigo se interpuso en mí salida junto con las llaves del auto que olvide sobre la mesita de la entrada, ya con las manos ocupadas cerré la puerta y al siguiente momento me encontraba en la cochera encendiendo al auto el cual ,en respuesta a mi torpe apuro, rugió de dolor al arrancar

Solo unos pocos minutos me alcanzaron atravesar el pueblo y encontrar en la entrada a la interestatal. Por esos momentos aun me encontraba parcialmente conciente sumergido en ideas arremolinadas y recuerdos, pero gradualmente la soledad, quien comenzaba a invadirme durante el pasar de las horas, empezaba a negar parcialmente la conexión con la realidad a la vez que me envolvía en ella. Ya pasada unas horas sobre la carretera me encontraba a mitad de camino cuando termine totalmente sometido a un oscuro vació, este deposito una niebla densa en mi cabeza mientras dotaba de exagerado peso a mis piernas quienes aplastaban el acelerador tanto que solo me di cuenta de la velocidad irracional a la que marchaba cuando las líneas amarillas de la ruta que se separaban normalmente por unos centímetros comenzaban a alinearse más y más hasta volverse continuas. Aun no puedo jurar que sucedió con certeza pero por un momento las sentí volviéndose un lazo ocre que me atrapaba arrastrándome con una violencia inusitada hacia un destino incierto más allá un acantilado sobre una curva cerrada.
Mis ojos se cerraron por un instante y al abrirlos me devolvieron toda la realidad bruscamente, gracias a dios junto con ella volvieron mis reflejos que no pidieron permiso y golpearon el volante bruscamente alejándome de esa curva mortal pero no sin antes castigarme a mí y al auto contra una pared.

El dolor fue inevitable y necesario, dibujando una línea de sangre en mi frente y aplastando la puerta del auto del lado del conductor. Me tome unos segundos para comprobar ambas heridas y analizar lo sucedido, hacia 3 horas que me encontraba transitando la carretera de manera inconciente como quien evade totalmente la razón de sus actos. Conciente que no podía seguir conduciendo en ese estado me senté sobre una roca de base ancha para tratar de recuperarme; minutos pasaron entre nostalgia, incertidumbre e ira que se abalanzaron inundandome

-“¿Como pudo morir Alphonse? Mi primo siempre fue un hombre sano pese a su arremolinada vida, poseía esa chispa que encendía un ápice de alegría en cualquier corazón, realmente era un buen hombre, ¡¿Como pudo pasarle aquello? Me niego a creerlo, no puedo creerlo, es inconcebible…!” discutí conmigo en voz alta hasta finalmente entender a la fuerza que no había nada mas que hacer ni preguntar; una lagrima rodó por mi mejilla mientras el amanecer compartía algo de compasión. Ya en mis cabales retome mi camino para afrontar la verdad.


El sol pleno iluminaba los cielos cuando llegue a la casa de Alphonse, deposite el auto a un costado y me dirigí a la entrada; luego de avanzar me tope con su hermana (la cual le llevaba varios años de edad y hacia tiempo no veía) quien con una mirada de condolencia y un abrazo calido me recibió, no cruzamos muchas palabras ya que por mi mirar ella entendía que compartíamos la perdida con la misma intensidad de dolor. En silencio me adentre a la casa, allí se encontraban varios conocidos a los cuales ignore por el momento para ir a demostrarle mis respetos al difunto.
Tan pálido, helado e inmóvil me encontré frente al féretro que difícilmente un extraño podrían haber distinguido quien era el muerto entre ambos, sus ojos cerrados y esa tímida mueca escapándose de sus labios demostraban una leve tranquilidad que no hizo más que detonar una profunda tristeza en mi corazón. Así quede pasmado por unos minutos en silencio frente a él tratando de aceptar la verdad hasta que se me acerco la quien podría haber sido la viuda si Alphonse hubiera superado su miedo al compromiso; ella apretó mi mano en gesto de apoyo pero ya no pude soportar mas y termine en llanto sobre sus hombros; extraño para cualquiera se volvió esa situación donde se veía a ella consolándome cuando debería haber sido completamente alrevez pero todos sabían que él era un hermano para mi.
Con el pasar de las horas la situación se volvía más resistible, hablando con la familia y amigos me entere que la causa fue un ataque al corazón, algo bastante común en nuestra familia lamentablemente. Así conversando paso el tiempo hasta que llego el momento de dirigirnos al cementerio donde seria finalmente despedido; allí un sacerdote esperaba para decir algunas palabras, sus oraciones resbalaron de mis oídos y al poco tiempo me encontré viendo como comenzaban a tapar el féretro con tierra.
Allí quede inmóvil hasta que el último grano de tierra cayo, fue ahí cuando sentí un brazo que me tocaba el hombro y decía mi nombre; me di vuelta y encontré a un hombre alto, delgado de facciones marcadas tapado con un abrigo marrón

- “Mi nombre es Walter Aylward, inspector encargado de la muerte de Alphonse Reviere. Me gustaría hacerle unas preguntas en la central” dijo con una voz fría y firme
- “No entiendo a que se refiere, ¿ Por que me necesita?” replique confundido ante la situación
- “Existe la posibilidad que su primo haya sido asesinado”

domingo, 2 de enero de 2011

La Ciudad de los Ángeles Caídos: Capitulo 2

El camino nunca olvidado

Un manto de pureza había descendido en forma de copos sobre la infame capital, envolviendo todas sus fachadas sucias y derruidas en una hermosa mentira a lo ojos.
Como una prostituta envuelta en finas ropas, la ciudad aun conservaba ese espíritu salvaje que se forjo con años de apatía y olvido, tupida y espesa la nieve llegaba a cubrir gran parte de los autos y extendiéndose de vereda a vereda ocultaba con vergüenza la propia calle. Como dueña y señora de esta ciudad, Aléïn caminaba por el medio de la calle marcando sin preocupación un sendero de pasos en esa capa de hielo densa; olvidando por completo cuan peligrosa podía llegar a ser la dama de rojo, la ciudad tomándola por una forastera pretendía tomar ventaja de ella. Así es como metros adelante unos festivos pandilleros quienes se rodeaban de mujeres y alcohol cerca de unos tacos prendidos fuego notaron el caminar de la señorita en el peligroso barrio y inevitablemente posaron sus ojos sobre lo que parecía una presa fácil
- “Mi niña, parece que te has extraviado de camino. ¿Por que no nos brindas tu billetera y te sientas a hacernos compañía?” Dijo un hombre de baja categoría y pelo en forma de escobillon, envuelto en un caro y pesado abrigo (obviamente robado). Sus compañeros lo acompañaron en la exigencia gritando palabras ofensivas y compartiendo entre ellos los planes que tenían para ella, las chicas que lo acompañaban lejos de ofenderse la observaban con desprecio mientras competían entre ellas para animar a sus respectivos hombres para ver quien seria la que reciba ese hermoso abrigo rojo que tan cómodo y fino parecía en los hombros de la señorita

- “¿Barracudas o Serpientes negras?” Pregunto Aléïn al aparente líder deteniéndose, no por estar amedrentada sino por que realmente le causaba curiosidad que banda dominaba ese sector luego largos años alejada de allí
- No pequeña, somos los violadores. Vencimos a esos patanes hace 2 años y ahora somos los señores del barrio Este, ¿Por que no nos das todo lo que tiene? Siempre y cuando aprecias tu vida” exigió con dureza, en sus brazos comenzaban a verse botellas, cortaplumas y cadenas al tiempo que ahora la rodeaban por completo cerrándole cualquier ruta de escape

- “Es una pena, aquellos a los que llamas patanes eran los que mantenían a su manera el orden y la justicia en el barrio pero veo que sus guerras y divisiones terminaron por volverlos débiles, tanto como para que la basura mas baja e inmunda los remplace” hablo la joven, de forma clara y precisa demostrando que no existía el mas mínimo ápice de miedo en su alma. Los pandilleros se miraban unos a otros esgrimiendo un “huuuuuu” a su líder esperando que este responda a la ofensa recibida y de la orden de ataque
- “Amigos, demuéstrenla a esta puta que somos bien dignos dominar el barrio y el por que de nuestro apodo”
Las cadenas comenzaron a girar en las manos de los abusivos, las botellas se partieron en dos y los cuchillos pasaban de izquierda a derecha; sin mucha organización dos de ellos se abalanzaron sobre la chica de rojo quien con un ligero golpe de muñeca desvió los dos golpes que la tenían como objetivo, terminando de espaldas y muy cerca del circulo que la rodeaba otro par intento atacarla sin ver que en la esquiva anterior se había sacado su abrigo y ahora lo tenia sobre su brazo; con una agilidad digna del torero mas hábil de España, ondeo su capa sobre uno de sus enemigos, quien segado termino chocando contra uno de los primeros atacantes; en cuanto al segundo atacante ,quien lanzo un golpe torpe apuntado al cuello, no llego a notar en que momento ella se había agachado terminando casi en el suelo dando pasos en falso intentando retomar el camino, no sin antes recibir una punzante patada en su nuca de parte del taco de Aléïn que lo dejo knock-out.
Los enemigos sin entender que sucedía comenzaron a atacarla caóticamente desde todos los frentes mientras ella ,con bastante esfuerzo, ondeaba su capa de manera defensiva manteniéndolos a distancia, llegado el momento sin ver mucho futuro a sus reiteradas esquivas y acciones evasivas desde una vaina de cuero a la altura de su cintura en la espalda presento su cuchillo. Extenso, de filo brillante y ligeramente curvo a un lado y con una sección llena de dientes del lado contrario, era la navaja elegida comúnmente por el ejército en combates de corta distancia por su precisión, comodidad y potencia; esta excelente arma la había heredado de su padre Víktor Viridar quien ya en su momento le había hecho unas ligeras modificaciones para ser arrojable, no conforme con ello su hija le había cambiado el mango para hacerlo mas resistente y le había agregado algún que otro truco oculto para salir de apuros.
Con una facilidad increíble movió incansablemente su diestra de un lado a otro y en cada ocasión chorros de sangre y gritos de dolor escaparon de los delincuentes quienes, sin darse cuenta contra quien se enfrentaban, se sumaban más y más al ataque al mismo ritmo que caían tiñéndolo el suelo de rojo. Al cabo de unos minutos todos los hombres yacían en el piso llorando de dolor, su líder a un lado no podía tener los ojos mas abiertos ante el sorpresivo desenlace; tomando finalmente conciencia del peligro el que se encontraba llego a atrapar del cuello a una de las mujeres que los acompañaban, una de las pocas que no llego a huir gritando en medio de la masacre, y acercan un cuchillo sobre la cautiva grito
- “Aléjate de mi, monstruo. Si te acercas un paso juro que le rebanare el pescuezo! exclamo al tiempo que se movía unos pasos atrás a pesar del terrible miedo que hacia temblar sus piernas y brazos
Aléïn quien hasta ese momento esgrimía una terrible sonrisa sádica adornada por delgados hilos de sangre debajo de ese misterioso mirar color avellana, guardo su arma en la funda y giro su abrigo detrás suyo vistiéndose denuevo con él. Sus ojos cambiaron luego de este súbito evento, mostrando un completo desinterés teñido de un leve aburrimiento, y acomodándose con gracia su cabello giro sus talones (los cuales estaban desprovisto de los zapatos, quienes tuvieron un triste final en esta pelea) para seguir su camino
- “¡Eso, aléjate! ¡Huye ya te encontrare nuevamente y me las pagaras!”

- “No necesito asesinarte, eres un cobarde por eso ya no me pareces interesante. Además con esos ojos decididos de tu rehén y la mano que se acerca a “eso” que guarda en su bota se que no necesito terminar el trabajo”  Dijo mientras caminaba dándole la espalda
Sin entender a que se refería, tarde se dio cuenta el pandillero que la chica que sostenía se mantenía muy inquieta, súbitamente el hombre sintió el beso de una navaja clavándose y retorciéndose con furia al costado de su pierna quien ante el dolor soltó a la joven. El cuchillo, que había salido del borceguí de la rehén, quedo enterrada en su pierna dejándolo en el piso aullando de dolor, con ojos marcados entre lágrimas y odio la pobre chica se acerco a una cadena tirada en el suelo y pasándola por el cuello del agresor lo ahorco hasta que se escapo el ultimo suspiro. Cuando la adrenalina bajo y comenzó a tranquilizarse la joven tomo conciencia de donde se encontraba subiendo la mirada, allí encontró a la mujer de rojo quien se había alejado bastante ya, giro para devolverle un gesto de aprobación y retomo su camino.
Las almas se pierden con gran facilidad en la antigua ciudad, aunque solo unas pocas, quienes renacen en el mismo infierno, logran sobrevivir entre la violencia y desesperanza en el lugar conocido como “La Ciudad de los Ángeles Caídos”

viernes, 31 de diciembre de 2010

La Ultima Fantasía: Parte 3

Zanizabar furioso y desconcertado no podía más que observar y maldecir desde lo alto en su trono, débil e impotente, el emperador de Therenea era solo un triste espectador mas del caos desatado, la corona sobre su cabeza saltaba graciosamente hasta parecer escapar de él en cada sobresalto y berrinche, sus súbditos confundidos corrían de un lado a otro tratando de cumplir las numerosas y enmarañadas exigencias del soberano que, en su desesperación, se contradecía en cada nueva orden. A pocos metros en la otra esquina del salón soldados trataban de contener en vano la estampida de los desafortunados espectadores, quienes horas antes habían llegado con espíritu de festejo a la ceremonia ahora se encontraban corriendo en pánico hacia las grandes puertas. Era un hecho que la fortaleza invicta del imperio, símbolo del orden y la disciplina, yacía débil por dentro, desmoronándose cual castillo de naipes.
Pese al descontrol de la desesperanzada postal unos pocos aun seguían dentro o se dirigían hacia allí por decisión propia para cambiar la situación, ellos serán quienes para bien o para mal tomaran importante protagonismo en los futuros escenarios:

*Sobre los pisos superiores una pequeña unidad elite de soldados, liderados por el joven Teniente Alexteir Grims, subían entre corridas escalera tras escalera a toda prisa en orden de impedir la huida de Balthasar junto con los cristales, dispuestos a todo por ello eran conciente que por nada en el mundo debían fallar el encargo
*Mientras tanto en el gran salón la multitud se abalanzaba entre gritos y corridas hacia la salida destruyendo todo a su paso mientras una misteriosa dama encapuchada comenzaba adentrarse al castillo, sorteando difícilmente el gentío, pero intenta en vano avanzar dentro; de momento no podrá encontrar su recompensa alli.
*Desde el ocaso una pequeña mancha en el cielo comienza a acercarse al territorio en cuestión con gran prisa, mas allá del brillo encandilante del sol parece vislumbrarse un gran buque aéreo que se adentra en el espacio aéreo del imperio a toda prisa rumbo a la fortaleza de Therenea
*Ahora volviendo al castillo, una feroz batalla estaba por desarrollarse en una sala próxima, los protagonistas eran el ya conocido Capitán Lucian Ighnate contra su avatar oscuro “Espada carmesí”, el escenario era la galería que une los jardines con el trono; sobre este encuentro nos centraremos hoy

Sin pensarlo demasiado ante el riesgo de combatir cerca de la sala real y herir a algún inocente el valeroso caballero había logrado empujar a su enemigo llevándolo hacia un nuevo recinto. La antecámara que actualmente los albergaba no era más que un pasillo extenso, elegante pero angosto, adornado con jarrones caros y baldosas del más fino mármol los cuales brindan una inconfundible categoría real, la función principal de esa sala era facilitar el pasaje del emperador desde su descanso hacia el patio por ende poca gente se acercaba allí; sin duda podrían pelear tranquilos sin ser molestados con el único riesgo de perdidas materiales. Ya recobrando el espíritu de lucha y sin mas distracciones ambos guerreros esgrimieron sus armas nuevamente en posición de defensa; el martillo de guerra se alzaba alto sobre la cabeza de Lucian sosteniéndolo con la diestra mientras su escudo se mantenía con firmeza en la izquierda protegiendo el pecho, al otro lado de la habitación el filo de “Osguiliat”, en manos de “La espada carmesí de Therenea”, lo apuntaba amenazante, erguida recta contra su enemigo, forjaba una promesa de muerte. Pese a la tensión en el aire, la cual por cierto era casi palpable, ambos se observaron en silencio por unos segundos como si el verdadero combate se librara antes en sus mentes

Rompiendo el silencio el paladín grito:
- “¡Ahora sin nadie alrededor no tendré que contenerme, prepárate”! esgrimiendo su mazo con fuerza se abalanzo sobre su enemigo sin dudarlo, la figura nacida del pasado quien lo observaba inmutable, esperó firme la llegada de su enemigo. En esos segundos de silencio el capitán previo el desarrollo de la batalla centrándola en un violento intercambio de golpes cosa que jugaría a su favor ya que era hábil encontrando fallas en el ataque enemigo y contraatacar rápidamente pero nunca hubiera imaginado un fracaso en su estrategia. Como si pudiera leerlo cual libro abierto con una astuta malicia, su enemigo solo se concentraba en esquivarlo, lo cual hacia con facilidad demostrando el perfecto dominio de su estilo de combate; ante esta burla Lucian no pudo mantenerse calmo mas tiempo y la ira comenzó a entrometerse en sus ataque volviendo más y más fuerte cada acometida, pero esto no cambio en nada la situación del combate ya que era obvio quien manejaba el desarrollo de la batalla. Llegado el momento la sombra por fin decidió por atacar y defenderse no sin antes deja entrever una leve risa debajo del yelmo, su cambio de actitud llevo a que luego de unos cuantos golpes ambos terminaron trabando sus armas uno contra otro, poniendo a prueba sus fuerzas y voluntades

-“Maldito, ¿por que no peleas de enserio conmigo? ” Dijo Lucian encarándolo con odio
-“El presente te ha vuelto blando y débil, me avergüenzas”> pronuncio con desprecio la sombra a su original, quien parecía sorprendido ante la respuesta de su enemigo, la cual realmente no esperaba
-“ Esbirro del mal , ¿Acaso se te concedió el don del habla?”
-“Por supuesto, aunque prefiero hacerme entender esgrimiendo mi arma”, respondió antes de empujarlo de una patada al sorprendido capitán pasos atrás, logrando una distancia entre ellos
Lucian se tomo unos segundos para pensar, esa figura podía comprender y entender pese a que estaba creada y atada por un hechizo; considerando aquello no era tan mala opción un cambio de actitud para hablar con ella

- “Criatura nacida de mis pecados, tiene un nombre acaso?”
- “No pierdas tiempo, aunque fui creado por tus recuerdos y acciones poco comparto con tu yo actual, yo siempre serví solo a un señor y peleo por mi mismo. En cuanto al nombre, compartimos el mismo”
- “Primero te has referido a ti como “yo”, luego pese a que de inmediato te diferenciaste de mi aclaras que compartimos el mismo nombre; interesante. Eso significa que tienes conciencia de ti y no eres solo una idealización de los deseos de tu maestro, y aunque me combates siguiendo ordenes tus ojos me devuelven rabia y pena hacia mi, dime que te hecho?”Preguntó con tono desafiante
- “Ajajajaja y tu me lo preguntas?!??” Exclamo el caballero negro al tiempo que descargo varios ataques con una terrible fuerza y velocidad, su técnica era impecable y su poder difícil de describir, continuo esgrimiendo con odio su arma contra Lucian, quien sin poder seguirle el ritmo y a pesar de bloquear varios de los ataques, una estocada termino dañándolo gravemente sobre su pecho atravesando su armadura y hundiéndose cuatro dedos sobre su cuerpo

-“Débil y patético, encima piensas que eres mejor que antes. Me das asco!”
Rugió la sombra mientras desataba una potente descarga de energía oscura con su brazo libre; debilitado y sin poder prever el golpe, el herido guerrero no pudo más que resistir el impacto que lo empujo con una terrible fuerza contra una pared, perdiendo el arma en el camino y quemando parte de sus ropas
-“¿Tu crees que debería asesinar a todo el pueblo?, talvez pero solo talvez de esa manera puedas demostrarme de que estas hecho…”

Por un instante Lucian pudo ver claramente cual premonición la capital en llamas, flamas que se alzaban altas y hambrientas de vida mientras los cimientos eran tapados por sangre que inundaba mas y mas el suelo dejando atras los cuerpos de los pobres habitantes.
- “¡Jamás!, nunca dejare que eso pase!!!” gritó con desesperación, decidido comenzaba a invocar mayor poder de la luz que poseía repitiendo una rima antigua

Soltando el escudo, sobre la palma de su mano izquierda comenzó a vislumbrarse un orbe blanquecino de energía brillante, esta segundo a segundo comenzaba a inundar más y mas la sala con su calido toque, esa pequeña luz que nació del puño del paladín comenzaba a crecer con cada palabra hasta llegar a ser 3 veces su tamaño original. Su enemigo lo observaba desde lejos firme a la espera mientras pasaba sus manos sobre el filo carmesí de “Osguiliat” envolviéndola en llamas negras. Su mayor esperanza estaba canalizada en esa esfera de energía y aunque que las magias no se le daban muy bien sabia que poseía la fuerza para derrotarlo con ella si impactaba de lleno sobre su enemigo, teniendo en cuenta ello comenzó a recitar un segundo hechizo el cual misterioso comenzaba a desarrollarse oculto detrás de él.
Llegado el momento Lucian exclama
-“Exilia el mal, orbe de purificación!”

Arrojando la creación de luz sobre su enemigo, esta avanza envolviendo todo el pasillo de luz segadora, “la espada carmesí” se mantuvo expectante al tiempo que alzaba su arma para atacar la orbe cuando se acerque a él pero llegado el momento noto algo sobre sus brazos; Un extraño hilo lumínico enredaba su arma obligándolo cambiar su posición defensiva tirando de ella para no perderla, esta soga mágica estaba sostenida desde el otro lado por el paladín quien lo había atado a ella obligando a su enemigo a recibir el golpe sin previamente poder debilitarlo con la espada envuelta en tinieblas, sin tiempo para pensar la sombra tuvo que tomar una decisión.
La esfera de luz avanzó silbando por el aire hasta encontrar su objetivo, generando un estallido lumínico que hizo temblar la misma habitación que inundada de luz dejó en completa incertidumbre el resultado de su ataque. Poco a poco la luminosidad se va dispersando develando a un herido caballero oscuro, quien tiene el brazo izquierdo desnudo y completamente destrozado por soportar todo el ataque con él, debajo de este una daga en el suelo; su derecha ,aunque herida, parece funcional todavía concervando aun su guante de acero oscuro, pero sostiene la espada "Osguiliat" quebrada a la mitad.
Parece ser que en un intento desesperado logro cortar la soga usando una daga que esgrimió con su boca, llegando a debilitar parcialmente el ataque con su arma y ayudándose con su brazo izquierdo.

-“ Ahhhhrrrrgg, eso dolió! Casi me cuesta la vida tu jugarreta pero debo admitir que fue una excelente idea. Me miras como si no entendieras por que sigo vivo, pese a que fue un gran ataque sabes que no puedes exaltar tu voluntad al máximo a menos que protejas a alguien o me equivoco? Sabia que si te presionaba podrías dar un poco mas de ti pero no te alcanza ¡¿¿Acaso no te das cuenta que no puedes defender a nadie sino eres verdaderamente fuerte!?!”
Grito la sombra a su sorprendido enemigo

Desplomado y aturdido, sin siquiera fuerzas para sostener su mazo, yacía el capitán contra una pared. Aun se mantenía parcialmente de pie gracias al muro donde estaba apoyado el cual estaba tan quebrado y roto como sus huesos; acercándose con confianza caminaba “la espada carmesí” preparando su arma que pese a estar rota sobre la punta alcanzaba para darle el golpe de gracia.
Ya al alcance, empuña su filo de manera amenazante hacia el cuello del herido guerrero asegurando su victoria

-“¡Admite que los valores solo atan tu poder, que pelear por uno mismo es la fuente de la mayor de las fuerzas, entonces y solo entonces te daré la muerte digna de un guerrero!

-“Jamás!!! Vivo por mi pueblo y mi gente, no les daré la espalda a mis creencias ni mi honor aun ante las puertas del infierno”
- “¿¿Vives por ellos??!! Esa gente débil que corre despavorida y aterrorizada, son seres pequeños y egoístas, peores que mi incluso. ¡Si esa es tu decisión, afróntala!” gritó al tiempo que imbuía los restos de su espada en tinieblas y lanzaba un nuevo ataque

Golpe tras golpe tras golpe lanzó sin piedad sobre su enemigo, con un esfuerzo sobrehumano el pobre capitán pudo alzar su escudo a tiempo para defenderse pero las acometidas fueron tantas y tan fuertes que la fuerza sobrenatural de la espada termino destruyendo por completo su única protección. Sin defensa no pudo más que recibir los ataques uno a uno con su cuerpo terminando todo tajeado, hasta el punto de que su armadura se quebró de manera irreparable

-“Es el fin, saluda al creador de mi parte Susurró con un tono atemorizante que ocultaba algo de piedad y vergüenza, desatando el golpe de gracia que termino hundiendo la espada por completo en el pecho de Lucian. Por unos segundos pudieron verse finalmente a los ojos, el capitán quien recibió el ataque y sentía la sangre calida caer de su cuerpo observaba el mirar vació y perdido de su enemigo, sus ojos ocultaban algo de resignación; en respuesta Lucian le devolvió una mirada firme pero llena de tristeza, respondiendo de esa manera a la inquietud que ocultaba su adversario.

- “Lucian, por fin lo comprendo… en mis últimos momentos y gracias al combate todo se ve claramente… el poder para pelear por uno mismo y el poder para defender… son dos caras de la misma moneda… el vivir solo por uno mismo y el estar dispuesto a ayudar a otro… todo eso puede lograrse sin dejar nada de lado.”
Susurrando lo último, con los cabellos manchados en rojo tapando su rostro y la mirada vacía y perdida el moribundo caballero extendió su mano como queriendo alcanzar algo lejano, ésta fue tomada por su enemigo quien demostraba sorpresa ante la actitud del herido paladín que extrañamente lo llamaba por su nombre
- “Acaso crees que puedes soportar tal peso?”
- “Mi convicción siempre fue fuerte… y pese que ambos caminos poseen grandes defectos y pesados pecados…podría caminar entre medio… no, ya es tarde para mi pero tu estas a tiempo, podrías hacerlo” dijo mientras su voz se hacia mas y mas débil
-“No hables idioteces, solo soy un avatar de tu pasado. Ahora cuando mueras yo compartiré tu mismo destino desvaneciéndome de esta realidad”
-“Ambos estamos atados a la muerte… pero uno puede sobrevivir… mi cuerpo no aguantara mas… y me gustaría darte una oportunidad…
-“¡¿¿De que demonios hablas??! ¡Yo soy tu enemigo, la reencarnación de tus miedos y tus faltas, soy el mal! ¡No soy real! ”
-“Pero puedes tomar mi alma… con ella obtendrás parte de mis ideales y mi firmeza… talvez de esa manera…”
-“¡Idiota, yo nunca abandonare este camino... En ese caso viviría mas tiempo por ese señor el cual consideras enemigo, siguiendo su voluntad ciegamente hasta ahora!”
-“Hace poco entendí que ocultaban tus ojos… la rabia y odio no eran hacia mi y en lo que me convertí… sino era la envidia de verme luchar feliz por lo que realmente creo… esa falta de fuerza a la cual te referías no hablaba de debilidad sino de tu mayor anhelo que es poder ayudar a todos por igual... lo se, por que tu eres yo y yo soy tu y es así como me sentí cuando conocí al maestro que luego marco mi camino de paladín…al cual le di muerte … ahora la historia se repite exactamente igual”
-“No te entiendo, y pese que somos la misma persona hay tanta diferencia... me ofreces libertad y para ello piensas sacrificar tu vida, ¿cual es el precio del pacto?”
-“Solo sigue tus ideales y nunca tuerzas el camino, confió en que lograras vivir una gran vida de esta manera, no es un pacto es mas el pedido de un moribundo hombre ¿Aceptas?

Tomándose unos segundos para analizar la extraña situacion la sombra se alejo para tratar de tomar una desicion
-“Acepto”
-“Repite conmigo entonces,talvez funcione”

-“Luz y oscuridad! Vengan a mi, los acepto por igual!. No dudare un instante ante un enemigo en tomar su vida ni serviré a nadie que no tenga honor, mis adversarios serán todo aquello que dañe e mi pueblo y la fuerza para protegerlos y seguir adelante será solo mi voluntad de vivir.
Juro ante el sol y el cielo sin la luna que no viviré solo por los demás ni únicamente para mí, y aunque aun no tengo todas las respuestas caminare incansablemente ese sendero entre medio mientras aun siga con vida…”



La habitación comenzó a cambiar rápidamente con cada palabra, una oscuridad envolvió a la “espada carmesí” mientras que una luz salía dentro de Lucian. Ambos se dieron la mano como hermano de armas mientras se devolvían un gesto de despedida; las luces comenzaban a fundirse en un arremolinado color gris logrando una cúpula de vientos que giraban alrededor cual pequeño tornado. Súbitamente el aire se volvió helado y el remolino se debilito hasta desaparecer al tiempo que en el medio de la habitación se formaba una nueva figura, Sus cabellos rubios caían sobre el rostro el cual se mantenía tapado, mechas rojas partían de su pelo dejando entrever sus ojos, uno azul como el mar mientras que el otro era escarlata mantenían un mirar decidido; los brazos estaban cubiertos por unos gruezos guanteletes de acero gris mientras las piernas vestían unas botas del mismo material que se extendían hasta arriba de la rodilla, en cuanto al pecho estaba completamente descubierto de toda protección mostrando solo tatuajes oscuros que se arremolinaban cubriéndole la espalda también. Enfrente suspendida en el aire descansaba su nueva arma, parecía en parte una espada su extremo en vez de terminar en punta se cerraba como si estuviera rota, medía metro y medio aproximadamente de largo y era casi tan ancha como un brazo, careciendo de filo por completo en toda su extensión. Agarrándola con su diestra el guerrero la esgrimió con gran velocidad pese a su incomoda forma guardándola en su espalda la cual pese a no tener vaina y cueros que la sostenga se quedo pegada a él.
Un nuevo ser había nacido

sábado, 18 de diciembre de 2010

La Ciudad de los Ángeles Caidos: Capítulo 1

La dama de rojo

Helados copos manchan el suelo de gris inaugurando la llegada de tiempos fríos, un futuro poco halagador para la metropolis olvidada. Los vientos que nos dejo el temporal parecen ser lo suficientemente fuerte para silenciar gran parte de la ciudad logrando un panorama desolador desde lejos; si siguiéramos el sendero de luces desde la capital terminamos en un suburbio perdido que se resiste entre la luz artificial y la oscuridad de los bajo fondos olvidados. Sobre una esquina se observa un poco de iluminacion dentro de una sala que es guardada por unos extraños vidrios amarillentos, filtrando una extraña melodia al exterior que cautiva en parte.

Entrando a la habitación lo primero que llama la atención es un blues algo melancólico que nace de un viejo tocadiscos en el centro; arreglos en madera adornaban las paredes dándole un ambiente de bar algo descuidado, esto se confirma si se sigue adelante hasta una pequeña barra donde, a modo de adorno y disfrute, se encuentra sobre un estante varias botellas de las mejores bebidas de la actualidad. Unas pocas sillas maderan sobre la barra y mesas en las esquinas vacías esperan a algún invitado, más alejado de alli descansa una mesa de billar y un tablero de dardos en el fondo dando un ambiente perfecto para una charla, un encuentro cómodo y distendido.
Ese lugar se excedia en pequeños detalles,poseia varias cosas difíciles de describir que le dan un carisma extraño a un lugar volviéndolo un recuerdo preciado al poco tiempo; en este caso hay otro detalle que se envuelve con la sala, cerca de una ventana encontramos a un elegante caballero, zapatos marrones y brillosos que junto a un acertado traje oscuro a rayas claras , que ocultaba parcialmente una camisa bordo media abierto, daban estilo único y elegante; esto acompañado con unos anteojos cuadrados que ocultaban sus ojos negros, finalmente cabellos castaños algo despeinados terminaban por darle un aspecto casual. Parecía estar disfrutando del sonido de la música mientras oscila su atención entre girar una copa de whisky y mirar un pequeño reloj de bolsillo el cual parecía dar las 9:00 pm, una sonrisa comienza a dibujarse en su boca mientras comienza a contar:

-“Cinco, cuatro, tres, dos, uno… Buenas noches Aléïn” dijo sin darle gran importancia mientras miraba la entrada del salón

La puerta crujió al abrirse dejando entrar a una ventisca que arrastro nieve y fresco, a través entro una joven de pelo rubio, llevaba el pelo ligeramente corto con un flequillo que terminaba sobre unos misteriosos ojos marrón oscuro capaces de congelar el mismo infierno, sino fuera por ellos y su poca expresión se podría decir que parecia una mujer simpática, sin embargo eso no le quitaba ni una pizca de belleza,es mas, la volvia mas interesante. Llevaba un abrigo largo rojo sangre sobre que terminaban sobre unas botas marrones, ambos manchados de blanco.
Con una ligera patada cerro la puerta, se sacudió la cabeza y golpeo el saco para sacar esas pequeñas manchas de nieve el cual colgo en un perchero al costado de la puerta,llevaba un sweater blanco y pantalón negros ,ahora visibles, los cuales combinaban armoniosamente con el color de su piel y la oscuridad de su alma

-“Siempre tan puntual pero poco practica, deberías haber comprado un abrigo con capucha para esta época del año…” le señalo el joven


   -“Tu deberías limpiar este lugar, huele a güisqui y coñac” replico la señorita mientras su nariz hizo una graciosa mueca

-“Y así es como me gusta que huela, la próxima vez puedes elegir el punto de reunión, por que no en tu casa?” dijo mientras demostraba una sonrisa, sin duda disfrutaba jugar con ella

-“ Ante todo buenas noches Gabriel, te he dicho infinidad de veces que no me digas Aléïn, solo mi padre me llamaba así”

 -“Disculpe mi señora, ¿Debería referirme a Ud como Lady Varaléïn Viridar o prefiere Tercera generación de asesinos de la familia Viridar, Cuervo sangriento?” contestó con un tono burlón mientras buscaba su vaso, sabia que no podría sostenerle la mirada mientras se hacia el gracioso así que luego de beber el contenido de un sorbo le señalo una silla junto a él. La señorita paso antes por la barra para tomar una botella de líquido transparente y letras en ruso, debajo de la barra saco una copa la cual por cierto era poco acertada para el tipo de bebida elegida y se acerco con ambas hasta una silla que dejaba a su interlocutor a un lado.

Minutos pasaron unos tras otros mientras ambos tomaban de sus tragos antes de continuar la conversación, les convenía aquello ya que mientras menos lucido este su socio mas fácil seria arreglar el negocio, así es como comenzaron a distenderse luego unos minutos
-“Prefieres beber de tu propia botella, sabia decisión” señaló Gabriel

-“Es que aun conservas ese mal gusto con respecto a la bebida, no deberías tomar algo tan añejado si sabes que ya de por si esa cosecha se vende varios años después, ya debe saber a vinagre eso” Señalándole la etiqueta que decia 1980

-“No es tan así, es que el color detrás de los años vuelve a la bebida más cargada y completa; no todas se añejan de la misma manera sino que podría decir que cada una envejece diferente volviéndose únicas e interesantes; lo mismo sucede con las mujeres salvo que no avejentan en un estante“contesto como si a alguien se refiriera pero el tema de conversación cerro ahí por la falta de atención de la señorita. Los ojos de Aléïn comenzaron a alternar disimuladamente por toda la habitación, desde que entro allí su instinto le decía que algo andaba mal pero no pudo comprobarlo hasta estar en una posición un poco mas privilegiada, así que cambiando su tono pregunto


-“Que sucede Gabriel? siento que estas tomando demasiadas precauciones por mi, primero remodelas la sala, eso lo puedo dejar pasar, pero¿ Acaso me temes tanto como para sacar los dardos y los tacos de pool?, tu sabes si sucediera algo inesperado me alcanza con esta copa para terminar contigo” susurrando esto ultimo sus palabras eran como hilos que se enredaban sobre el cuello de Gabriel, quien algo desorientado centro su atención sobre los dedos de la joven que giraban amenazantes sobre su copa

-“Jajaj mi joven amiga, no creas que el mundo gira alrededor tuyo. Me encontré con Dimitry el mes pasado para acordar su paga por su último trabajo y digamos que no quería aceptar el 45% por el trabajo, así que bueno… tuvimos que arreglar cuentas de manera poco elegante. Si quieres pasar a saludarlo te paso su nueva dirección: Cementerio Morthmore, manzana 15… ” expreso con esa manera despreocupada tan característica de él que logro en parte inquietar a su compañera, ella sabia que no le estaba mintiendo así que aprovecho para cambiar de tema e ir directamente al grano


-“En fin, que tienes para mi? Espero que sea algo bueno, no viaje desde Linares solo para verte la cara“

-“700 grandes creo que valdrían la molestia, ¿o no?” Le contestó con picardía, a lo cual ella respondió asintiendo con la cabeza para que prosiga. “Nuestro cliente es un allegado al ministerio de defensa, parece que la semana pasada desaparecieron unos documentos y junto un maletín y su contenido; coincidentemente no se sabe cual es el estado de algunos empleados quienes desaparecieron sin previo aviso, como no quieren involucrar a la C.I.A. en el asunto optaron por contratar trabajadores independientes para recuperar los datos…"

 -“Y en caso de problemas o de éxito en el trabajo, poder eliminarlos mas fácilmente y así guardar apariencias. Nada nuevo, igual me sorprende que recurran a nosotros luego de ser llamados por televisión abierta El cáncer de la sociedad” señalo acertadamente la joven

-“Jaja, la hipocresía esta en todos lados querida pero sabes se puede encontrar mucha información cuando se sabe leer entre líneas, estuve investigando el asunto y encontré que varios caza recompensa de gran habilidad llegaron de diferentes países a la ciudad este lunes, me juego la cabeza que les fue encomendada la misma misión. Muy astuto por parte de los militares, las probabilidades de éxito aumentarían exponencialmente a la vez que nos ponen unos contra otros, matando dos pájaros de un tiro.

-“Mmm eso no me preocupa pero hay algo que mas que falta, por que debería aceptar tu propuesta? Tu sabes que no trabajo para cualquiera que no me interese su encargo” Dijo mientras esperaba esa respuesta que parecía guardar bajo 7 llaves su interlocutor
-“Acaso no te resulta interesante? 250 como adelanto, es una excelente suma, además creo que te encontrarías complacida de arreglar cuentas tus amigos de “Millitia” quienes te trataron muy mal en el pasado, no es así mi pequeña? Le respondió con una voz dulce y burlona, agregando “Hasta podrías cruzarte con Demian…”

Aléïn quedo en shock por unos instantes, no esperaba volver a escuchar ese nombre. Misión, amor, traición, odio y deserción fueron las 5 palabras que se dispararon en su mente y resumían en gran parte lo sucedido hace 5 años, pero todo eso la agarro de sorpresa sobrecargando su cabeza, como consecuencia se quedo sin reacción alguna por unos segundos hasta que la devolvió a la realidad el estallido de su copa contra el suelo.


-“Estoy dentro” respondió con prontitud, las ansias de venganza tornaban su calma natural en excitación. “Hace años que buscaba esta oportunidad y ahora cae del cielo, se que no eres ninguna santo Gabriel, así que dime cual esa tu parte en este asunto?”preguntó sin siquiera intentar ocultar su desconfianza

-“Es simple, parece que no puedo con mi genio; a pesar que estoy a un paso del retiro me resisto a que alguien mas acapare luces de este espectáculo siendo yo el mayor organizador de asesinos, mercenario y demás calañas y no pienso renunciar a ese titulo tan fácilmente, una simple cuestión de orgullo, sumado a mi amor por el dinero. Tomare 100 mil ahora, y otros 100 cuando finalices el trabajo. Con ellos me tienes trabajado en logística, además ganas la seguridad de que no recibirás una bala por la espalda y podrás tener acceso a mi armería personal”

- “Ya sabias de antemano que aceptaría el trabajo por eso me elegiste, inteligente de tu parte como siempre pero te advierto que no te pases de listo, no te interpongas en mi camino” dijo recuperando esa expresión de fiera que acostumbra tener. El joven no pudo evitar mirarla notando en sus ojos un brillo muy particular, parecían más claros y amenazantes que de costumbre como en los animales por las noches, reflejaban una seguridad impresionante.

-“Tranquila cariño, Demian es todo tuyo” respondió él mientras una gota de güisqui se deslizaba , ante un descuido, sobre su labio. El esperaba nunca en su vida cruzarse con el nombre mencionado siendo enemigos, pero le quedaba de consuelo que si había algo peor en el mundo que tenerlo de enemigo era tener a Aléïn como enemiga así que sin mas saco un habano de su bolsillo y lo encendió mientras escribía en un papel el día y horario de su próximo encuentro cediéndoselo a su compañera

-"Excelente, allí nos encontraremos, hasta entonces" dijo ya con el abrigo rojo en mano

-“Ya te vas?, quédate conmigo. por los viejos tiempos almenos…” pero sus palabras se vieron interrumpidas por la puerta cerrándose detrás de ella
-"Mujeres..."